jueves, 1 de noviembre de 2012

MALDITOS GESTORES DE MADRID ARENA


En Febrero 2011 Luz Casal reapareció en concierto tras meses de silencio debidos al segundo episodio de un cáncer de mama. Había mucha expectación por volver a verla y el recinto elegido fue el Madrid Arena, un mega-pabellón inhóspito ubicado en la Casa de Campo, que se llenó a rebosar.

Relativity, de M.C. Escher
Aquella experiencia fue la peor que nunca he tenido en lo que se refiere a organización de un concierto. La estructura de aquel edificio, que parece ideado por Escher, ya es de por sí descorazonadora. Pero el caso es que llegamos con tiempo de antelación -a pesar de que no es fácil encontrar el sitio por la noche y a la abierta intemperie- y pasamos alrededor de media hora intentando que alguien nos explicara dónde demonios se hallaban nuestros asientos -butacas es mucho decir, eran una especie de gradas-, puesto que había múltiples puertas, laterales y subdivisiones; y cuando por fin se divisaba a lo lejos a alguien de la organización -un chico o chica jovencísimos y desbordados por la situación- se hacía evidente que haría falta mucha paciencia hasta poder llegar hasta ellos.

Cuando al fin uno de estos querubines nos indicó nuestros lugares correspondientes, que se avistaban a lo lejos -antes hubo otras intentonas, equívocos, vueltas atrás- mi novio prefirió quedarse donde estaba, detrás de una especie de valla, por miedo a que se produjera algún episodio de semi-avalancha en el camino -no os estoy exagerando-. Yo por entonces ya estaba indignado y opté por intentar encaminarme a los sitios que nos habían asignado. El espectáculo de alrededor era tremendo: montones de personas de edad -tened en cuenta que era un concierto benéfico, y al público habitual de Luz se sumaron socios de la lucha contra el cáncer- apiñadas, atrapadas en pasillos o abriéndose paso a gritos... yo nunca había visto nada igual.

Momentos antes de que empezara el recital a una señora entrada en años le dio un ataque de histeria y comenzó a chillar enloquecida que le condujeran a su asiento... en ese clima y con mucha gente sin colocar apareció de repente Luz, que suele ser muy puntual, allá al fondo, en escena... un atronador abucheo del público fue la respuesta, durante unos minutos... no sé lo que la cantante pensaría, pero tras saludar con cara de sorpresa, empezó a cantar, con lo que la protesta se sofocó enseguida...

Leyendo ahora una crónica de entonces, parece ser que se llegó a pensar en la parte vip del concierto que el abucheo iba dirigido al Príncipe Felipe y a Letizia, que acababan de llegar... nada más lejos de la realidad, al público de este concierto amable jamás se le hubiera ocurrido semejante cosa... el caso es que me extrañó muchísimo que en las reseñas de prensa del día siguiente no se hiciera referencia a este estropicio organizativo, en el que hubo, según leo ahora, venta de entradas sin sector, entradas duplicadas, con la consecuencia de que mucha gente se quedó sentada en escaleras...

 Pocos trabajadores y mal pagados

Era evidente, además, que los chicos y chicas que trabajaban de azafatos eran insuficientes en número y estaban desbordados por la situación... a saber la mierda que le pagaron a los pobres... Al parecer, el Madrid Arena está gestionado por una empresa municipal -ya tiene narices que haya empresas municipales- que alquila el pabellón a otras empresas para la organización de eventos en los que, seguro, los currantes de turno no rozan ni de lejos las condiciones establecidas en el Estatuto de los Trabajadores.

Fotos de Efe
La noche de Halloween en Madrid ha sido una pesadilla, con tres chicas muertas y otras dos graves por aplastamiento durante una fiesta electrónica que ha tenido lugar en Madrid Arena.
La empresa municipal que alquila a otra empresa el mega-pabellón ha salido enseguida a decir que se cumplieron todos los requisitos legales, de número de entradas y de seguridad. Yo no me creo nada. La empresa que organizó la fiesta aún no ha dicho esta boca es mía. La alcaldesa ha aseverado que es un día de duelo para los madrileños y que hay que acompañar a las familias, pero ni una palabra se sabe sobre su voluntad de que se esclarezcan los hechos.

Ante este apresuramiento por consagrar como desgraciado accidente lo que tiene trazas de poder haber sido más bien producto de una negligente y pésima gestión que podría haber ocasionado una catástrofe de una envergadura inimaginable, espero que los ciudadanos EXIJAMOS que se investigue a fondo todo lo concerniente a la organización de este trágico evento. Hay decenas de chicos y chicas que ya están ofreciendo determinados datos: un pabellón atestado hasta muchísimo más de lo razonable; entrada indiscriminada -previo pago, claro- de todo el mundo, menores incluidos, sin previo registro de bolsos o mochilas; salidas de acceso blindadas a excepción de una; insuficiente personal sanitario y de emergencia; descompensación total entre público instalado en las gradas y en la pista...

Claro que uno no sabe lo que es peor, que se lleve a cabo o no la investigación. Porque todo pudiera ser que se descargara la responsabilidad sobre uno o varios cabezas de turco que a lo mejor sean simplemente los que dan la cara... porque no me cabe duda de que este nefasto entramado responde no sólo a una mala gestión sino a una cuestión de filosofía política y llega hasta lo más alto de la responsabilidad municipal, porque es consecuencia de un modelo desalmado de entender lo que es la atención a la ciudadanía y la gestión del bien común y de los servicios públicos.

5 comentarios:

El Deme dijo...

¿Cómo es posible que haya pasillos en una discoteca?
No entiendo nada, solo que los sueños de tres chicas se han roto para siempre.

Javier Arnott Álvarez dijo...

Lo que tiene leer las entradas con un poco de retraso es que a día de hoy ya son, por desgracia, cuatros las fallecidas pero el panorama en lo relativo a las responsabilidades continua igual. La verdad es que todos fuimos jóvenes y la liamos parada multitud de veces, carecíamos de miedo, el miedo llega cuando son tus hijos, cuando sabes lo que puede pasar y esperas que no pase nada. Pero es que lo del Madrid Arena no hay por donde cogerlo, cuanta más información va saliendo a la luz, más sensación tienes de que no pasó nada peor por pura suerte. Y mientras se van pasando la pelota y la señora alcaldesa cree que prohibiendo soluciona el problema y lo que hace es empeorarlo, ahora vaya uno a saber donde se celebrarán, así que ahora añadiremos el peligro del coche y los kilómetros, vamos que ha dejado a los padres muy tranquilos, aunque supongo que la descansada es ella, que encima debe felicitarse por su inteligencia.

mundodena dijo...

a ver si nos queda claro de una vez que el único criterio con el que funcionan las cosas es el dinero, es lamentable e inhumano pero es así, dinero, enchufismo y mirar para otro lado.
Otra cosa es que luchemos por cambiarlo, pero es es el criterio vigente.

Justo dijo...

DEME: Bueno, una discoteca no es, es algo mucho peor que eso.. no sé bien ni lo que es, tengo un recuerdo horrible del sitio, al que espero no regresar en mi vida.

JAVIER: Tú lo has dicho, descansada, después de lo sucedido y con todo el mundo horrorizado, no se le ocurre otra cosa que irse de vacaciones a un spa de lujo en Portugal. Es una vergüenza que todavía no haya dimitido nadie, y ella tenía que haber sido la primera.

MUNDODENA: Por desgracia, en muchos ámbitos, y desde luego en el político, las cosas van así. Lo han hecho tan rematadamente mal esta generación de políticos que, como decía hoy Pablo Alborán en una entrevista, aunque tuviéramos a Superman de presidente del Gobierno no íbamos a confiar en él.

Un abrazo a todos, gracias por comentar

senses and nonsenses dijo...

cada vez es todo más un despropósito, según se van sabiendo los datos. el vicealcalde justificando al organizador y "amigo", y la alcaldesa en un "spa". Todo por la Pasta.
están deteriorando los servicios públicos, para tener vía libre para Privatizar: la sanidad, la educación. las tasas judiciales, etc..
para, de paso. beneficiar a sus amigos, o los hijos de sus amigos.
están pasando cosas muy graves, espero que no sea demasiado tarde...

un abrazo.