--- Le Petit París, el mejor sitio. Mira, Alicia, mi sobrina, que se casó por cierto por la tarde, fuimos a Le Petit París y lo encontré estupendo, las mayonesas exquisitas, recién hechas que hoy en día hay que mirar la mayonesa mucho... Lo que no sé es si tendréis sitio. Porque, mira, mi sobrina Alicia, que se casó en junio, tuvieron que en octubre reservarlo, fíjate tú cómo está el sitio. Lo que pasa es que los padres de él, de Antonio Alberto, son amigos del jefe de mesas. Y como eran pocos les pusieron en otro saloncito más pequeño que tienen, mucho más acogedor, frente por frente... Tiene la entrada así de mármol, bueno, éste es el salón grande el que te estoy hablando, pero el pequeño también, unas estatuas como griegas, ya te digo, aparente, aparente. Y sobre todo, mira que sabes que lo que te dan es de fiar. Porque hoy en día, yo la ensaladilla rusa no la como más que en casa, porque se han envenenado ya hasta treinta y cinco niños juntos de una primera comunión por el mal estado de las mayonesas... Y yo lo que digo, para una vez que se casa una en la vida, bueno, tú dos, yo ni siquiera una, lo menos que te pueden dar es las dos salsas, las dos frescas, no se puede pedir menos... Y en Le Petit París lo tienen todo recién hecho. ¿Cuántos vais a ser?
De Los delitos insignificantes, una novela de Álvaro Pombo (Anagrama, 1986)
(Tengo que escribir algún día sobre Pedro Mata, escritor madrileño de novelas verdes de principios del siglo XX que adoro. También podía haber ilustrado la entrada con una portada de Manuel Puig: a ambos les veo intersecciones con el gran Pombo cuando se pone coloquial, aunque las señoras pombianas sean tan tan genuinas e intransferibles. Que se lo digan a Celia Cecilia Villalobo, protagonista de una de sus historias.
Los delitos insignificantes, que estoy leyendo ahora, aborda la relación entre Ortega, homosexual de mediana edad y escritor fracasado, y Quirós, un joven inquieto pero desocupado, que de momento se ha dejado llevar. Puede ser un apunte de su colosal y feroz Contra natura (2005), una de las mejores novelas que he leído en los últimos años.)








































