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jueves, 18 de abril de 2013

NO TE PREOCUPES, HIJO



¡Cómo me sube esta canción! No sólo por la música, que es de mi estilo, jaja -sobre todo últimamente, que sólo escucho Máxima FM-, sino por ese pedazo de sencilla y directa letra, tan terrence-malickiana: 

Don´t you worry 
don´t you worry child
See Heaven´s got a plan for you


Me enternece ese estribillo dicho por un padre a su hijo, y más tarde recordado por éste: qué mejor cosa puede hacer un progenitor que acunar así a su prole, inundándole del afecto que recordará por siempre y consolándole del mal que nos aqueja, de adultos, a todos: la punzada angustiosa que nos advierte de que nadie nos observa ni aquí ni más allá, de que todo es invisible y se disuelve, y el fuego que nos inunda por dentro es la fuerza y la luz, origen y final de todo; y entonces rogamos por que quede algo de todo eso, aunque sea en forma de partículas amorosas que se desplacen por el aire.





DON´T YOU WORRY CHILD 
SWEDISH HOUSE MAFIA ft JOHN MARTIN

miércoles, 17 de abril de 2013

A PROPÓSITO DE `TO THE WONDER´


Vengo de ver -¡casi flotando!- la última película de Terrence Malick, To the wonder, que, claro, me ha encantado. Había leído, por parte de cierta crítica, que en esta ocasión la cinta parecía una mala parodia de sí mismo, algo en lo que no estoy de acuerdo.

Y ahí va lo que os puedo contar al respecto:


-El cineasta prosigue con su línea poética, filosófica y espiritual de la que El árbol de la vida -a la que hay un guiño en esta película, en forma de tortuga marina- fue la cumbre.

-Parece que los espectadores que cayeron como moscas en El árbol... lo están volviendo a hacer ahora; es decir, que abandonan las salas o despotrican. ¿Por qué no se informarán antes de comprar la entrada, con lo caro que está el cine?




-La música es sencillamente maravillosa, siempre complementando el conjunto -transmitiendo armonía o inquietud-, pero no subrayando lo obvio. Y no es para menos: desde Shostakovich a Bach pasando por Tchaikowsky o Wagner.

-Ben Affleck apenas habla, pero aparece muy seductor. Olga Kurylenko y Rachel McAdams son adorables, aunque se pasan la película saltando, como en un anuncio de compresas.

-Javier Bardem está excelente, como acostumbra, con su tierna y susurrante voz interpretando a una especie de San Manuel Bueno Mártir puesto al día.

-Me ha sorprendido muchísimo saber que hay varias actrices, entre ellas Rachel Weisz, que desaparecieron del montaje final. Y es que el Montaje es definitivamente el protagonista de este film, depurado y estilizadísimo, que pareciera querer prescindir de todo lo prescindible a la hora de contar una historia que lo es sólo en su esencia.


-Para los fans de la V.O. os aclaro que se trata de un festín: se alternan el francés, inglés, español e italiano. En justicia, estamos más ante À la merveille que ante To the wonder: gana el francés: además hay cosas que sólo se pueden decir en ese idioma, todo eso de l´amour que nous ame...

-La crítica sesuda tipo Cahiers no ha celebrado del todo este nuevo eslabón en la carrera de Malick. Y no es, desde luego, por la decodificación de la historia ni por su montaje narrativo, sino por el mensaje supuestamente muy conservador que destila, en torno a la pareja tradicional en sentido religioso.

-Por mi parte, yo no he vivido así la película, que no me parece nada cerrada ni maniquea, sino totalmente sugerente y abierta a interpretaciones. Y aun en el caso de que así fuera, no me importa que una propuesta sea conservadora -faltaría más- si es rompedora -aunque en principio parecieran términos antagónicos- y honesta, como creo es el caso.

-Los fans de las reflexiones filosóficas sobre el amor no pueden ni deben bajo ningún concepto perderse esta película. Y a continuación leamos todos El banquete de Platón.

-A lo largo de muchas escenas tuve la sensación de que Terrence Malick se ha dejado imbuir del espíritu lynchiano en la caligrafía de su película: el modo de mover la cámara en los espacios cerrados y afuera, doblando recodos; el rumor que emerge del silencio; los juegos de miradas y la coreografía de movimientos -hay una escena magistral con la pareja en la parte de abajo y de arriba de la escalera de la casa-.

Lo Tenebroso, en fin, que emerge siempre entre los intersticios de la Claridad. Este Malick es muy Lynch.

Mi consejo: id a verla, amigos.








PROTAGONISTA EN `TO THE WONDER´


jueves, 22 de marzo de 2012

¿VUELVE EL ESPÍRITU CAPRA?


BROTHERS IN ARMS

Tengo ganas de ver Los idus de Marzo porque imagino que Clooney interpreta a un gobernador pringado en asuntos más que turbios... y eso supone el reverso de la medalla de su papel en Los descendientes, donde me recordó absolutamente a James Stewart, que a mi parecer es el actor clásico de Hollywood a quien más se asemeja... George más que el Cary Grant que se ha dicho me parece que es el Stewart de las películas de Capra, por ejemplo el de Mr. Smith goes to Washington -estrenada en España como Caballero sin espada-. El hombre campechano que no renuncia a los ideales sanos y tranquilos de la nueva patria americana, y cuya virilidad e irresistible atracción para las damas no se asienta en la electricidad de los besos de tornillo de Clark Gable o la exudación animal de Marlon Brando, sino en la templanza, el saber estar y ceder en un momento dado. Eso sí, con un toque nihilista impensable en el bueno buenazo y puritano Stewart.

LA CASA DE LA PRADERA

Y es que el cine estadounidense vuelve ahora a los valores de la patria temprana, tan revolcados por el fango durante las últimas décadas. Los descendientes, El árbol de la vida... se impone el retorno a lo natural, a la tierra como vínculo primario, al entendimiento entre padres e hijos a través de la comprensión y el diálogo, denunciando tanto el desarraigo como las imposiciones luteranas que tan bien reflejó el cine nórdico con Dreyer o Bergman. Después de la aventura del imperio, y cuando el declive -que ya anunció anticipadamente el canadiense Denys Arcand en aquella película alphavillera- es evidente, hay que volver a las raíces para que todo pueda seguir teniendo sentido.

VOLVER A EMPEZAR

Y el mensaje tiene que ser de esperanza: habrá luz a la salida del túnel, como la hay para el protagonista de la francesa The artist que el cine USA ha encumbrado. Divo del cine mudo condenado al ostracismo, a la muerte laboral, consigue, de nuevo, levantar cabeza, y reinventar su talento al son de los nuevos tambores -eso debe ser el reciclaje postindustrial-: es el cine en su función primera, la fábrica de ilusiones... Un hombre de mediana edad, como tantos otros que estos días en el mundo avanzado ven peligrar o desaparecer para siempre sus puestos de trabajo... ojalá y que todos ellos tuvieran su perrito, su mayordomo y su amada que los salve de las llamas. Claro que quizá lo tengan, y lo que falte sea el empresario que esté dispuesto a apostar de nuevo por ellos.


ESPLENDOR GEOMÉTRICO.-  Pero si hay una película que me entusiasma de esta nueva hornada que nos ha venido es El árbol de la vida. El interludio estelar y dinosauril me parece de lo mejor que ha dado el cine reciente. ¡Ah, sí! Desde luego. La historia que se narra está muy bien trenzada y es conmovedora en su austeridad, pero lo valioso y arriesgado reside en esos veintitantos minutos que han espantado al público de medio mundo. Sabíamos ya de las veleidades filosóficas de Terrence Malick, pero esta vez lo hemos flipado -y lo digo en el buen sentido-. ¿Cómo explicar el dolor insondable dentro de una historia convencional? ¿A qué acude quien no tiene donde acudir? A lo primigenio y genuino para todos, al misterio que nos une -porque la salvación tiene que ser colectiva-, a ese vértigo cuya sola imaginación constituye un desafío, a lo que fuimos y seremos todos unidos, al cosmos. Y por ahí entroncamos, claro, con la Puerta de las Estrellas y los monolitos kubrickianos de la nunca superada 2001. A veces, para concretar, el cine deviene abstracto.

LAS CHICAS SON GUERRERAS.- Y si parece que ha llegado el momento de que vuelvan los héroes con principios éticos anclados en la filosofía humanista, supermanes de valores para tiempos de crisis, qué podemos decir de las heroínas que se embutieron tiempo ha en el disfraz de mujeres duras. Analicemos los últimos papeles de dos clásicas de los 80, Sigourney Weaver y Jodie Foster. La primera ya no se dedica a cazar alienígenas alienantes -la amenaza difusa del otro para justificar la represión dentro-, sino a desenmascarar criminales y sinvergüenzas que se aprovechan del dolor ajeno para lucrarse -Red lights, del gallego Rodrigo Cortés, aunque en realidad sea cine en la órbita USA-: la mejor escena de la película se produce en el debate televisivo en que ella es acorralada. Sigourney es aquí una luchadora titánica, pero de los valores y las ideas.
Y la segunda interpreta el que es sin duda el personaje de Un dios salvaje en el que más se ceba Roman Polanski -y Yasmina Reza, autora de la pieza original de teatro- para poner de manifiesto lo nocivo de la corrección política que sólo esconde un egoísmo y una estupidez rampantes. Acabar con las falsificaciones para volver a lo que nos une y no a lo que nos separa.

CINE KEYNES.- Quizá el cine Obama añore el espíritu de las películas ejemplarizantes de Frank Capra. Sólo falta que en la política se añoren también las soluciones de Keynes, quien apostó por la recuperación de lo público para salvar a todos del naufragio de la crisis del 29, y acertó. Pero de momento parece que no se vislumbra esa fórmula.

(Pensamientos enlazados sobre las películas The descendants / Los descendientes, de Alexander Payne; Mr. Smith goes to Washington / Caballero sin espada, de Frank Capra; The tree of life / El árbol de la vida, de Terrence Malick; 2001, a space oddisey /2001, una odisea del espacio, de Stanley Kubrick; The artist / El artista, de Michel Hazanavicious; Red lights / Luces rojas, de Rodrigo Cortés y Carnage / Un dios salvaje, de Roman Polanski.)

((Mañana contesto a los comentarios de las últimas entradas; tengo muy poco tiempo estos días, pero los leo con mucho amor..)).

lunes, 11 de agosto de 2008

YASMINA Y LOS FILÓSOFOS



UN NOVIO PARA YASMINA: (Mi apuesta para el Goya a dirección novel)
Sanaa Alaoui, José Luis García Pérez, Francisco Olmo, María Luisa Borruel.
D. Irene Cardona. Cines Roxy, Madrid
.


Yasmina ha venido de Marruecos a Extremadura con su hermano, y es novia de un policía local. Cuando éste rehúsa, por las presiones familiares, a casarse con ella, comienza a buscar un matrimonio de conveniencia, respaldada por las voluntarias de la asociación local de apoyo a inmigrantes...


Irene Cardona es una directora novel que nos ha sorprendido con una de las propuestas más interesantes del año. Porque es ya poco habitual hacer comedia que no parezca de teleserie; apostar por el cine social sin caer en el panfletismo ilustrado o en el mero buenrollismo; distraer y emocionar al mismo tiempo, retratar la compleja realidad del momento sin incurrir en tópicos costumbristas.
Las interpretaciones son sobresalientes, con la guapísima Sanaa Alaoui, Francisco Olmo, el cada vez más solvente y buen mozo José Luis García Pérez -que podría ser el Resines de los 2000-, y muy especialmente María Luisa Borruel -a quien yo no conocía-, que está portentosa.


Muy bonita.


THE HAPPENING / EL INCIDENTE: (En ocasiones estoy paranoico)
Mark Whalberg, Zooey Deschanel, John Leguizamo, Ashlyn Sánchez.
D. M. Night Shyamalan. Cines Ideal Yelmo Cineplex, Madrid
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El inconveniente comercial de esta película -para mí es una ventaja- es que no contenta ni a los asiduos de multicines palomiteros ni a degustadores de delicatessen, porque se sitúa en un terreno de nadie que ya parece ser la patria de su reputado autor.

A mí sí me convenció esta melancólica y filósofica entrega de cine catastrofista que retrata la que parece ser enfermedad principal de la sociedad norteamericana: el miedo, el recelo, el no contacto, la paranoia, reflejada sobre todo y más que en la acción cruel de la naturaleza desatada, en los increíbles diálogos que genera la pareja protagonista, que no son una broma.
Estéticamente esta cinta tipo fugitivos en la selva es además hermosa -la vi con Bello del Señor, a quien no gustó nada-.

THE NEW WORLD / EL NUEVO MUNDO: (El viejo cliché)
Colin Farrell, Q'Orianka Kilcher, Christopher Plummer, Christian Bale.
D. Terrence Malick (2005). Cine Doré, Filmoteca Nacional, Madrid
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Me molesta del cine de las majors que se utilice a directores talentosos que en la primera parte de las películas hacen un despliegue de sus poderes y valores, para que luego la historia y lo que a ella va asociado se vaya despeñando de una manera si cabe -por haber comenzado en lo alto- más estruendosa.
Fui a ver esta supuesta historia del Nuevo Mundo atraído por las veleidades filosóficas del director de La delgada línea roja; salí mosqueado tras haber asistido a un cuento insulso de Pocahontas para el que no se hubiera precisado de tanta alharaca. Me quedo con En el lago azul: al menos no engañaba a nadie, ni era tan pretenciosa.

((Material de relleno, de las películas que en las últimas semanas no me dio tiempo a comentar; no sé si es muy veraniego, pero.. no os voy a mandar fotos mías en la playa, ni de chicos tomando el sol tampoco; en breve proseguirá la sección de lecturas tristes o angustiosas para el verano, y un lote de películas orientales que vi recientemente)).