

Mari Trini es la autora española que mejor ha cantado al amor.. eso repetía el gran Joaquín Luqui, y es verdad: al amor en todas sus ensoñaciones, recovecos y estadios, y por supuesto al desamor, a la resaca dolorosa, a la transfiguración del deseo..
Su carrera en los 70 y 80 fue tan prolífica y tan prodigiosa que me dan ganas de llorar sólo al intentar hacer un recuento, se me agolpan las canciones en la memoria.. ella fue una de las primeras artistas de
elepé, conceptual, y cada año nos regalaba una nueva prueba de su talento, de su sensibilidad que fluía libre, grande, generosa. Mucho más que el
Amores con el que se pretendió encasillarla -siendo ese disco una gran obra, qué duda cabe- se trata de una artista polifacética, romántica pero irónica, mística pero combativa.
Ella caminó de nuestra mano en los años de transición, mirando todo con sus ojos claros y puros, dejando constancia hasta del más mínimo detalle en sus versos..
Son tantos los discos de Mari Trini que es difícil elegir, pero yo siempre cito cinco elepés: quizá no los mejores, pero sí los más importantes en mi vida:
EL TIEMPO Y YO, 1977
Contiene su
Te quiero con locura, una canción preciosa con la que regresó al éxito después de un tiempo -recuerdo las votaciones de los 40 Principales, entonces en la Onda Media, la ilusión que le hacía ganar, cosa que consiguió: yo también te voté, mi vida-;
La libertad, atinada reflexión sobre la situación política del momento..;
El verbo amar.. y una absoluta maravilla,
Acércate, quizá su letra de enamoramiento más grandiosa..
Acércate es
chanson a lo grande, con un crescendo irresistible, ella siempre fue muy afrancesada, comenzó allí..
SóLO PARA TI, 1978
Su disco de luto existencialista, y quizá su obra maestra.
Mi destino es llegar tarde,
Palabras -creo que era la canción favorita de ella-,
Sr. juez.. y por supuesto
Estoy pensando en ti, en la que Mari Trini sellaba el pacto con el diablo antes que renunciar a la pasión en la que arde.. y
Una casa en el aire, mi canción favorita de ella de todos los tiempos -de hecho, es uno de los nombres que barajé para esta bitácora-, la sublimación amorosa total, el desdén hacia los convencionalismos sociales.. qué maravilla para siempre, Mari Trini.
A MI AIRE, 1979
Después de la lluvia, el sol...
Este disco podría llamarse como aquel de María Jiménez,
Resurrección de la alegría.. cambio de look y de espíritu, más guapa y libertaria que nunca, a todo color y con producción de vanguardia. Joyas:
El desertor -un himno ácrata-,
Soy un caso perdido, que fue su retrato ambiguo y rockero, y el clásico
Ayúdala, con la empatía hacia el ser que ama nuestro ser amado.
Fue, sencillamente, maravilloso. Y muy querido por el público.
ORACIONES DE AMOR, 1981
La casi blasfema
Amor que estás en la tierra, la coyuntural e intemporal a un tiempo
El producto, la célebre
Te amaré, te amo y te querré, la fábula
El águila y el gorrión.. y desde luego
Mírame, una de sus cumbres amorosas.
Todo era explícito en sus ojos prístinos que nos contemplaban desde la portada del disco, tierna, amorosa, vivida, cómplice, amante.
ALAS DE CRISTAL, 1996
Su truncado reencuentro con el público, por culpa de una inexistente promoción.
Como una isla tu cuerpo,
No estoy llorando,
No pasa nada.. El disco es tan contundente e irrepetible de principio a final, que lo sitúo entre uno de los grandes en lengua española de las últimas décadas. En él está todo.. la fuerza, la ternura, el lirismo, la congoja, la denuncia, el rendimiento y la renuncia -ay la versión del
Avec le temps de Leo Ferrer!- Aunque después funcionó su fórmula con Los Panchos, es éste su último gran disco personal, su testamento musical y humano.
Aleteaba aún cierta esperanza en la decepción de Mari Trini que entrevistó fenomenalmente para la ocasión Luis del Olmo en la radio.
((Muchas veces he querido escribir de ella aquí, pero temía no encontrar el tono adecuado.. que la emoción me desbordara y me saliera algo demasiado amargo, contra las discográficas que la retiraron antes de tiempo -malditas sean, que ni siquiera han sido capaces de reeditar sus discos, más allá de las insulsas recopilaciones-, contra compañeros suyos de profesión que no la arroparon como ella merecía, contra políticos y periodistas cicateros que pasan lista a
sus artistas de carnet en la boca.. pero hoy no quiero que sea así, porque a ella le debo un recuerdo en positivo.
Y me queda el consuelo de que era consciente de ese cariño de muchas personas, que decía guardaba cada noche en su almohada...
Querida, querida mía.. invítame a tu casa en el aire, dentro de unos años... hasta entonces, yo también te acojo en mi almohada...))