Uno de los rituales de mis primaveras viene siendo la asistencia al Festival Electrónica en Abril de la Casa Encendida, que se celebra este fin de semana. Este año no he podido ir, así es que me consolaré haciendo la reseña de otro evento electrónico que tuvo lugar en la misma Casa Encendida en noviembre del año pasado: la panorámica de Música Electrónica Rusa, ¡que fue una gozada! Bueno, nosotros acudimos el último día, a las sesiones de Ariu Kara y Andrei Oid, que trataré -no es empresa fácil- de explicar someramente. ¡Ah! Sentaditos y en auditorio, muy en plan Sónar Día.
ANDREI OID, OLEADAS DE PLACER
POMPEYA 90 (REMIX) / ANDREI OID
Con el fondo de una proyección audiovisual de unos 5 minutos de duración que se repetía continuamente -elementos de la naturaleza mezclados con retazos de soledades urbanas-, este músico de San Petersburgo comenzó a sazonar con distintos condimentos las imágenes, primero acompañado de una chica con la que hacía muy buena pareja, luego en solitario; quizá para que comprobásemos que todo depende del cristal con que se mire, o que el vestido musical determina la atmósfera y el sentido último de lo que contemplamos. Todos los estadios del ánimo desfilaron hasta desembocar en un trance final que, en oleadas, nos inundó de orgasmo. Andrei OID no puede parar quieto durante su performance, como un colegial hiperactivo que, sin embargo, puede presumir de haberse tuteado con Brian Eno y de tener una influencia notable en la escena electrónica de su país, solo o con su proyecto Alexandroid. Para adeptos al minimal y al IDM, la música de baile inteligente.
ANDREI OID EN VIVO EN TVER (Abril 2011, vídeo de sandercast)
ARIU KARA, VALQUIRIA DE NUEVO CUÑO
Ariu Kara (Anastasia Krutova) es una joven rusa que, además de a la electrónica, se dedica a la fotografía profesional y a la realización de documentales. Cultiva una absorbente afición hacia los paisajes post-industriales en ruinas, vertederos, solares de siniestra geografía, espacios despojados de identidad que ella retrata aceradamente, sin compasión alguna, para luego exponerlos a destajo, al por mayor. Como una diosa de la desolación, compone músicas electrónicas al compás de los hermenéuticos cortometrajes que realiza para la ocasión. Y en esas frías liturgias que oficia, la pelirroja valquiria te hiela la sangre.
ARIU KARA / PROYECTO ARIULAB 2011, MADRID EDIT























































