
Hay un antes y un después de Elephant (Gus Van Sant, 2003) en el cine de género escolar. Esta película poética levantó acta de defunción de la escuela, o la enseñanza, tal como la conocemos. Todo está en mutación, el desorden es innegable. En consecuencia, El club de los poetas muertos o Mentes peligrosas son antigüallas que si nacieron carcas en su estreno, a día de hoy nos sonrojan. Van Sant esbozó en cuatro trazos la situación. Se dejó de monsergas y miró de frente en su film minimalista y certero. Y esa constatación no se puede obviar. Por eso, lo que nos va llegando ahora son distintas panorámicas del naufragio, reflexiones nihilistas, piezas sueltas del rompecabezas que ya no se puede recomponer. De la última hornada rescatamos La journée de la jupe, Entre les murs y Die Welle.
LA JOURNÉE DE LA JUPE
D. Jean-Paul Lilienfeld, con Isabelle Adjani, Denis Podalydès, Yann Collette. Sin estrenar en España. Vista en Le Lucernaire, París.

La primera escena es una de las más violentas que he contemplado en los últimos años. La entrada de una profesora con su grupo de alumnos al aula. No son gratuitas las imágenes, ya que nos ayuda a comprender lo que sucede cuando esa profesora previamente intimidada y vejada, poco después, se hace con el revólver de un alumno, en principio podemos suponer que para requisarlo, aunque luego ya no lo devuelve... pierde los estribos y se dispone a dar una clase alocada, pero manteniendo el orden, inquiriendo a sus alumnos sobre cuál era el verdadero nombre de Molière, por ejemplo... En ese tiempo de tensión y sin salida posible, los chicos descubrirán algo que no imaginaban de su profe.

ISABELLE ADJANI: EL REGRESO DE UNA STAR
La journée de la jupe -El día de la falda- ha supuesto la vuelta por todo lo alto de Isabelle Adjani, estrella francesa de los 80, en uno de los papeles más importantes de su vida. Un tour de force claustrofóbico que seguro tendrá su recompensa en los próximos premios César. Ahora es profesora de suburbio, un papel ahora tan épico como antes lo era hacer de sheriff corrupto o de cabaretera de salón.
Ha sido un pasote y una gozada mitómana la reciente portada del Paris Match, con ese pedazo de titular: Je reviens. J´ai envie de plaire. Je veux quelqu´un qui me protège. (Vuelvo. Tengo ganas de gustar. Quiero alguien que me proteja).
¡Bienvenida de nuevo! Y que se estrene ya la cinta en España.
ENTRE LES MURS / LA CLASE
D. Laurent Cantet. Con François Bégaudeau, Vincent Caire, Olivier Dupeyron. Vista en Cines Verdi, Madrid.

Poco queda por decir de esta película que se llevó la Palma de Oro en Cannes 2008 y que ha tenido un gran eco internacional, España incluida. En París se ha llevado también al teatro este diario realista de un profesor desengañado -tiene que ser curioso, en escena intercambian papeles los actores que hacen de profesores y de alumnos, como viniendo a decir que ambos son víctimas de lo mismo-, que comienza a caer en pendiente precisamente por tomar muy en serio su trabajo. ¿No hay comunicación posible? ¿Dónde quedaron los años de la renovación pedagógica, del voluntarismo social? No queda ni un solo atisbo de esperanza, el profesor Bégaudeau y sus alumnos acaban inermes, escaldados, ateridos. Es como si Alien, el 8º pasajero, se hubiera colado en el aula. Depresivos, abstenerse.
(A Laurent Cantet ya lo conocíamos por otras buenas películas como, por ejemplo, L´emploi du temps).
DIE WELLE / LA OLA
D. Dennis Gansel. Con Jürgen Vogel, Frederick Lau, Max Riemelt. Vista en Le Lucernaire, París.

Un profesor cool ha de impartir, contra su voluntad, un seminario sobre el totalitarismo en el instituto. Su personalidad es más bien anarquista, antisistema... pero idea un método para conectar con los alumnos, para que se sientan partícipes y aprendan... Pronto el juego didáctico se le va totalmente de las manos. ¿O era lo que pretendía?
La película funciona como divertimento sádico, en la línea de la también alemana y extrema Das Experiment, de Oliver Hirschbiegel (2001). Pero es muy poco creíble que en un lapso tan corto de tiempo se pueda liar la que aquí se lía. Para amantes de la iconografía e idiosincrasia alemanas.
No hay salida, there is no future...














