jueves, 28 de junio de 2007

CHUECATOWN ABRAZA A MALASAÑA



El barrio está tomado ya desde ayer miércoles, parece que fuera una alucinación de Ralf König -hubo un momento en que sentí auténtica claustrofobia, precisamente cuando Pastora cantaban Lola, no porque no me guste la canción, sino porque la plaza de Chueca no reúne condiciones para concierto, agobia, no tiene salida-. Tras una frenética jornada que incluyó una visita relámpago al Congreso de los Diputados donde atisbé un momento a la vice -soy fan de ella, iba impecable, como siempre, con un conjunto pantalón de verano verde pera y tacones altos; por cierto, yo todavía no sé qué me voy a poner el sábado en la marcha, siempre me pasa igual, por la mañana estaré atacado y sé que José Ángel se pondrá una camiseta y pantalón corto y tan tranquilo, pero a mí no me gusta repetir en el Orgullo, ya sé que nadie se acuerda de lo que llevaba el año pasado, pero..- me escapé a la lavandería de Hortaleza -normalmente uso la de Válgame Dios, pero estaba cerrada por fiestas- porque ya me he habituado a frecuentarlas, es lo más cómodo y me divierte observar los grupos de gente que interactúan allí dentro -normalmente anglos, son los más dados-.
Ya anochecido se planteaba una guerra de pregones: Marta Sánchez en Chueca y Massiel en Vázquez de Mella -no coincidía exactamente la hora, pero yo creo que hubo mala uva, porque de hecho se dio la competencia-. Yo elegí sin dudar a massielona -por lo visto hubo lío con Marta Sánchez, intentó leer el pregón en inglés y no la dejaron-,quien se marcó un discurso de los suyos y creó -cómo no- un alboroto considerable y mucha escandalera del personal, -a mi lado había un chico de no más de dieciocho, muy amanerado, que no paraba de interrumpirla diciendo, ¡Ole, vivan los maricones! a grito pelado-. Ella dedicó sus primeras y últimas palabras a sus amigos muertos de sida, con cuyo recuerdo siempre se emociona, y eso la honra -en el último disco que grabó les regaló una canción desgarrada, Bésame en la boca, y su última aparición hasta ahora en escena fue en el teatro Lara con un musical que venía del off-Broadway y con esa temática, en el que ella hacía de lesbiana, Falsettos; ayer comentó lo que le hubiera gustado que sus amigos llegaran a conocer el abrumador éxito de estas convocatorias, y diciéndolo miraba hacia arriba-. También habló de los 30 años de democracia y dedicó unas líneas a censurar la homofobia gubernamental de Polonia, país que cosechó un abucheo abrumador del personal -el sábado a la 1 hay una concentración de protesta frente a la embajada-. Fue un pregón emotivo de una artista de una pieza, con una trayectoria polifacética y arriesgada que el reduccionismo mediático y popular se ha empeñado en enclaustrar en el dichoso la, la, la. Como despedida se marcó una canción, Un mundo maravilloso, con Juan Rivas, un cantante que acudió con su grupo.

Después teníamos otra elección, tres triunfitos en mi calle o Javier Álvarez en la plaza de San Ildefonso: sin dudar, preferí escuchar el No nina no anti OT de Javier, aun reconociendo que los chicos de esta última tanda del programa son guapísimos -hay un tal Leo que tiene un físico de infarto, pero que canta fatal-; ahí se quedaron, por horteras. Javier Álvarez se marcó un concierto en toda regla, con su público de siempre y espacio para respirar -no estaba tan abarrotado como las otras plazas-. Es muy curioso que cantara en el límite entre Chueca y Malasaña, porque él es en realidad, si os fijáis, el artista que mejor representa la fusión de los dos mundos que representan estos barrios. Estuvo muy muy roquero, con una banda potente, y temas, de los que yo conozco, que cantara, están aparte del No Nina no, la de es lo que tengo, no creo en george con la que inició, Cuando haces pop ya no hay estop, dos canciones o tres más del Tiempodespacio -pero no las que más me gustan, yo le pedí varias veces Lover, lover, lover y la gente Piel de pantera: no nos hizo caso a nadie- y la de uno dos tres cuatro, paso ligero yo te lo mando más tres versiones friquis de Daddy cool, Billie Jean -él es muy fan de Michael Jackson- y Por qué te vas: ahí es nada.

Aparte de las fiestas ya sé que el mundo sigue girando, con sus afanes: perdonad si me pongo pesado, pero es el aire que respiro estos días. De entre las noticias estrafalarias del día os llamo la atención sobre el encontronazo que ha tenido Justin Timberlake con un fan en Gotemburgo, según he leído en el 20 Minutos digital. Hubo un desencuentro por un fírmame o no el autógrafo que desembocó en un insulto por parte del fan -cara culo, le dijo- y un escupitajo por parte de Justin, que horrorizó al chico, y eso es lo que no entiendo: si eres fan de verdad, ¿no deberías estar encantado con el privilegio con que se te ha honrado?
Y me siguen de vez en cuando pasando cosas maravillosas, como el reencuentro telefónico y electrónico con mi amiga Viki de Vigo -de la que no sabía desde hace quince años o más- gracias a internet.

(Es la primera vez que utilizo, en la página, fotos hechas por mí, las de Massiel y Javier Álvarez ayer en las fiestas del barrio; grabé también vídeos de ambos, pero de momento no sé insertarlos en la página, y es que esto de convertirme en webmaster de la noche a la mañana..; besos a todas/os)

4 comentarios:

nana dijo...

me encanta la foto de massiel.

Justo dijo...

Pues ya verás cuando veas el vídeo. Pero creo que hice mal las fotos, mira qué oscuras están, parece que están en Transilvania. La cámara es muy buena, pero tengo que aprender a usarla.

sergio dijo...

Puedes intentar subir los videos a www.youtube.com y poner el enlace.
Saludos.

Justo dijo...

Lo pensé, pero es que son sólo fragmentos, si fuera de alguna canción entera sí que lo intentaría. Gracias de todos modos.