jueves, 6 de septiembre de 2007

MARISOL: SE HA QUEDADO UN ÁNGEL



La hemos querido tanto que, todavía, cada vez que se repone una película suya o se le dedica un programa en el que ella por supuesto no comparece lidera sin ningún esfuerzo las audiencias -la última vez la semana pasada y me imagino que esta noche, en la segunda parte de la recreación de su vida que se emite en una cadena española-. Y sin embargo Marisol lleva décadas retirada de toda actividad artística o promocional: no ha acudido a un plató televisivo desde 1973, cuando interpretó tres canciones en un programa musical de TVE :¡Señoras y señores!, y su última película de premonitorio título, Caso cerrado, data de 1985.

Queremos tanto a Pepa Flores -y no sólo aquí, hay páginas web hasta en chino dedicadas a ella- que incluso sus admiradores extremos aprendimos a respetar y defender su decisión de vivir al margen del espectáculo y de ser una ciudadana más en su Málaga natal -aunque eso es imposible, porque ella ilumina todo en derredor-.
La mujer que prefirió ser antes que tener o aparentar y que rechaza con perseverancia las multimillonarias ofertas con que continuamente la tientan nos sigue enamorando, al confirmar que su prodigiosa voz y su estilo, su belleza y la fotogenia con que rompió todos los moldes se funden en un todo armónico con su yo interior. Y a pocas personas como a ella le deseamos que siga siendo, siempre, feliz.

((Perdonad el casi misticismo, pero es que Marisol no hay más que una. He de agradecer las fotos a la página web de mcbutler. En la videoteca os cuelgo una joyita, una actuación suya de muy finales de los sesenta en el programa Galas del Sábado, que presentaban Joaquín Prat y Laurita Valenzuela: la canción es de Palito Ortega, se llama Cuando me muera: "soy enemigo de andar con tristezas en el corazón, yo no quisiera vivir en un mundo triste donde no hay amor; cuando me muera no quiero que lloren, quiero que canten en vez de llorar..." Bajo ninguna circunstancia dejéis de contemplarla, porque es insuperable..
Un beso a todo el mundo, ¡imagino que ya se superó el síndrome post-vacacional!))