sábado, 8 de septiembre de 2007

JOSELE Y NOVOA EN CONTRACLUB




Si antes me acuerdo de él, antes tengo oportunidad de verle. Josele Santiago actuó ayer en Contraclub, una pequeña sala que hay al lado de las Vistillas. El concierto, acústico, fue prácticamente tête à tête, pasé de la tercera fila a la primera, de pie por supuesto, estábamos todos comprimidos y tan cerca del sudoroso Josele como lo estoy ahora de la pantalla del ordenador. Con él tocaba Pablo Novoa, gran músico, ex Golpes Bajos , inseparable de Josele desde que inició su etapa en solitario: "Os presento a mi banda -dijo al referirse al guitarrista- porque este hombre lleva una banda entera dentro".
El repertorio se centró en Garabatos, estupendo disco y que además gana bastante en vivo: en concreto cantó, más o menos por este orden, En tu estampa, Ñam ñam (..hoy has inventao en este bar el beso..), Las cosas fingen -quizá la letra más inspirada del CD-, Baile de los peces, Farol -una de las más sentidas y mejores en directo-, Pensando no se llega a ná, Garabatos y Sin Remedios , la de Remedios y su enfermedad, en versión alargada y que cerró el concierto, con uno de los clímax guitarreros que tanto le gusta al par de dos. Entre medias y en la parte final quedaban también Serrín, Tragón, Mi prima y sus pinceles y Ole papa, del anterior disco y que ya son clásicos populares entre su público, y de regalo el Antonio de Los Enemigos y Qué difícil es ser verde, o algo así, una canción que yo no conocía. El público, totalmente fósforo.

En fin, un lujo ver una actuación así tan en primera línea, de un músico que sigue realizando su particular órdago, que debería formar parte de la especie protegida de artistas si hubiera una cosa así, para que, siguiendo sus coplillas, no toquen a destierro y tengan sus cosas que hacer de nuevo la mudanza. ¿Tom Waits hispano? Sí, pero cruzado con chulaponcete de zarzuela: tiene gracia que el concierto fuera al lado de las Vistillas.

((La foto segunda es de un pub de Benidorm, insólito en todos los sentidos y que no hay que dejar de visitar: va contra todos los tópicos que se atribuyen a esta ciudad levantina. No es que haya vuelto para allá, pero me pareció que quedaría bien en este post.
Más cosas de estos días pasados: en el Teatro Circo de Alba-City La Corte de Faraón, la zarzuela de Lleó, Perrín y Palacios en versión del Ballet Español de Valencia, que nos gustó bastante, y a mí también me agradó ver cómo ha quedado el teatro señero de la ciudad, que ha sido reconstruido con acierto.
La semana pasada asistíamos en Siroco a la fiesta Flor de Pasión, aunque llegué cuando casi habían terminado los conciertos: pude ver a Fanta y a algún otro -no recuerdo los nombres-, y por supuesto a Juan de Pablos, el inefable conductor del espacio de Radio 3 que tanto nos gusta; allí estaba también Alberto de Plastic D´Amour, con quien charlé un momento: a final de mes dan un concierto en un teatro de Getafe.
Y la agenda de ocio se ha completado con una reciente y estremecedora película japonesa que vi el lunes en la Filmoteca: Dare Mo Shiranai, Nadie sabe, de Hirokazu Kore-eda, basada en un hecho real: cuatro niños son abandonados en un apartamento de Tokio y seguimos su evolución durante un año -la película está rodada en tiempo real, y de hecho se aprecia cómo los niños van creciendo. Besos.))