domingo, 6 de junio de 2010

PILAR PEDRAZA, AL ROJO RUBÍ



"Yo acepto siempre las llamadas, porque prefiero las turbulencias del fondo a la calma inerte de la superficie".

"De mis amados gatos he aprendido muchas cosas que el vulgo desconoce, entre ellas esa flexibilidad de cuerpo y alma que hace que sean criaturas serenas. Ellos saben que la libertad es indestructible. Prefieren dormitar en almohadones de plumas forrados de terciopelo, pero encuentran un buen cobijo en un montón de papeles o de trapos viejos, porque el placer está dentro de ellos y no en el mundo exterior. Lo mismo me ocurre a mí".

Imperatrice de los Cobos, en La fase del rubí.

Esta tarde me he arreglado con esmero, como para asistir a una gran fiesta, porque estoy invitada a una reunión singular.
Lo más prudente hubiera sido ir de negro para pasar desapercibida por las calles, pero ya se encargará mi capa oscura de protegerme. He hecho que Flora me pusiera el vestido de raso azul zafiro, cuyo color dulcísimo recuerda un cielo nocturno de primavera.
He adornado mi cuello con el collar de diamantes de mi madre. Mi cabello castaño ha quedado oculto por una peluca empolvada, alegrada con perlas de cristal que parecen gotas de rocío, y con pequeñas rosas de seda. Unas mosquitas de terciopelo ponen en mi rostro una nota de picardía.
Flora me ha preguntado si debía ordenar que me prepararan el carruaje, pero me ha parecido mejor tomar un coche de punto. No es conveniente que mi servidumbre sepa adónde me dirijo en esta ocasión, por acostumbrados que estén todos a mis vagabundeos.
Yo misma no sé si hago bien acudiendo a la cita: es demasiado peligroso. Demasiado horrible. Pero no dejaría de hacerlo aunque estuviera segura de que iba a costarme la vida.
Envuelta en un capote pardo que eclipsaba el esplendor azul del vestido, y con la capucha cubriéndome la cabeza y medio rostro, he entrado en un coche que he tomado a prudente distancia de mi casa, y que me ha conducido hasta las cercanías del cementerio, donde le he despedido. Al descender, la seda de mis zapatos sin chapines ha brillado, indiscreta. Lo he visto reflejado en la mirada del cochero.
Ignoro cómo voy a regresar, pero no es eso lo que ahora me preocupa. Tal vez ni siquiera regrese, lo cual tampoco me importa, al fin y al cabo.
Temía encontrar cerrada la verja, pero no ha sido así. Se ha abierto a mi paso, como empujada por una mano invisible, rechinando suavemente, y lo mismo el portón de madera. No he visto a nadie y me he aventurado por las avenidas flanqueadas por viejas tumbas. Sé que tengo que dirigirme al otro extremo, a la zona infamante donde se encierra a los suicidas.
El cementerio está bellísimo a esta hora, en la soledad y bajo el fulgor plateado de la luna llena. Los mármoles relucen como dotados de luz interior. Negros contra el cielo pálido, los cipreses se mecen mansamente en la brisa de la noche, y de los ramos y coronas de las sepulturas se desprende un aroma que adormece los sentidos y embriaga.


(.......)

Cuando logro alcanzar la salida, las nubes que se han ido acumulando en el cielo comienzan a descargar. La luna se ha ocultado en una masa gris, un viento desplaza la templanza de la noche, sustituyéndola por rachas de lluvia fría.
Maldigo la idea que tuve de despedir el coche, porque estoy muy lejos de mi casa y la oscuridad es atroz.
Las calles están desiertas. Avanzo por ellas penosamente, arrastrando una terrible debilidad que vuelve doloroso cada paso que doy con los pies calzados con los frágiles zapatitos de tacón. ¡Lo que daría por encontrarme entre las sábanas de mi lecho, con Flora al lado dándome calor!
La lluvia arrecia, me ciega. Ha traspasado mi capa y noto que el raso del vestido se me pega al cuerpo. Tengo frío.
El camino hasta mi casa ha sido un calvario, pero al fin llego, agotada. Subo a tientas la gran escalera de mármol, cuyo pasamanos parece tallado en un bloque de hielo. Aunque no enciendo las luces y trato de no hacer ruido, Flora se ha despertado y me acoge en el vestíbulo.
Al ver el estado en que me encuentro, mojada y sucia da fango, hace un expresivo gesto: se lleva las manos a la boca como reprimiendo un grito. Pero es lista, no dice una sola palabra y se limita a acompañarme con un candelabro hasta la alcoba y a ayudarme a quitar la ropa.
Lo que llevo en el estómago comienza a producirme unas náuseas tan profundas que creo morir. Hago acopio de fuerzas y ordeno a Flora que me traiga un frasquito azul que guardo bajo llave en mi tocador. Es una droga poderosa que mataría en el acto a cualquiera que no fuese yo misma, porque Plájowitz la elaboró en previsión de casos como éste y está pensada exclusivamente para mí.
Tomo unas gotas en un vaso de agua de azahar y me meto en la cama temblando de angustia, tiritando, y empapada en sudor frío. Pero no tarda en hacerme efecto: al cabo de pocos minutos, una deliciosa sensación de sueño y bienestar me inunda. Despido a Flora, que ha permanecido a la cabecera del lecho con mis manos heladas entre las suyas, y caigo en un sueño cuyas virtudes reparadoras conozco de otras veces.
Mañana estaré tan fresca y saludable que me reiré de los horrores de esta noche y sólo recordaré sus placeres.



((Me hallo aún inundado de los gozos, yo también, los que me ha proporcionado la lectura ávida de La fase del rubí (1987), novela de Pilar Pedraza -Toledo, 1951- una escritora personalísima que yo hasta ahora desconocía, y es que el libro lo compré por su magnética portada -editorial Valdemar- y por la promesa que ofrecía la sinopsis.
Sheridan Le Fanu, Théophile Gautier, Vernon Lee, Marqués de Sade y Barón Masoch, Gustavo Adolfo Bécquer o Angela Carter -y hasta maestros españoles de la literatura no fantástica como Valle Inclán o Clarín- son nombres que me bailan a la hora de intentar explicar lo que se siente al leer a esta Amazona literaria, que a pesar de dar pie a hablar de tantas referencias es quizá por ello rabiosa en su personal rúbrica, que es de ella sola... dicen en las wikipedias que es autora de culto, quizá una especie de Paul Naschy desdeñada por la intelligentsia oficial.. pero casi mejor así.. me ha resultado fascinante, y a su Imperatrice la incluyo ya en la galería de Heroínas Perversas que más me han seducido desde la infancia...)).

-Entrada 401, 3 años cumplidos el 15 de mayo... pero estoy cansado, no porque me deje de satisfacer la comunicación, sino porque se me agotan los ojos, la espalda... y es la vida que me rodea la que me pide que no me pase el preciado tiempo pegado al ordenador. Con todo, la página no va a cerrar, porque sé que me arrepentiría al instante, aunque es posible que de momento, y para este verano, el eslogan ya no sea Tiburones en Korador, tu blog a todo ritmo. ¿Qué tal tu blog a fuego lento? Bueno, ya veremos, lo mismo ahora me da por todo lo contrario... De momento, esta entrada la dedico a una bloguera que añoro: Madame X., regenta de La Vie en Noir, a quien intuyo afín al mundo de Pilar Pedraza. Un beso, querida, si lees esto-.

11 comentarios:

Uno dijo...

Cuántas cosas Justo. Primero felicitarte por tus 3 añitos de los que he disfrutado solo la mitad del tiempo pero muchísimo.
Luego este nuevo look, que refleja estupendamente la calma con que quieres tomarte esta nueva étapa (ya lo estás haciendo, no creas que no lo he notado). Yo creo que el blog tiene que ser siempre un placer y no una obligación que cuando caemos en eso se nos nota.
Y luego PP (Pilar Pedraza) a quien no tenía el gusto de conocer pero que me alegro mucho de que me presentes. Suena estupendamente.
Un abrazo muy fuerte.

PD-Cuanto me alegra que hayas tenido un detalle con la pobre Polaca, que se ha ido así, como si nada, con lo que fué.

Sufur dijo...

A fuego lento se preparan los platos más deliciosos... bienvenida sea la calma.

Gracias!

Champy dijo...

Me agrada que te agrade. Acepto que mi ignorancia me rebasa. Y decirte que la voy a conseguir, pues si te lo digo, pero por acá nunca consigo nada de por all!

3 Añotes!!!!!

Cuanto llevamos juntos?

Mas de 2 verdad?

Si mucho mas!!!!

Descansa, relajate, que ya lo unido no lo separa ni Dios Padre.

Verdad del Champy.

2046

@ELBLOGDERIPLEY dijo...

¡Uhhhh, pá chasco, hermoso!:-) ¡El ruso de Kiev de portá! Eso se llama "dar la campaná". Ya sabes que esa foto, me gusta mucho ¡Remotamente!:-). Qué hermosura...

Precioso y delicado el texto de Pilar Pedraza, aunque perdida en otros tiempos (con sus ropajes y zapatos), me ha recordado a tantas heroínas de siempre, también a Amanda Gris-Marisa Paredes, igualmente preocupada con los botines que le aprietan y vagabundeando perdida, a causa del amor. Esas heroínas entregadas, épicas y sus viajes en carruajes, taxis (actuales), lo que sea, desesperadas, delicadas, frágiles, inteligentes...
Si la Pedraza se parece o te recuerda a Leopoldo Alas "Clarín", lo voy a tener muy en cuenta, porque para mí "Clarín" es casi la mejor prosa en castellano que he leído jamás(moderna, dinámica, adelantada a su tiempo): No sólo "La Regenta", sino una joya deliciosa que se llama "Su único hijo" (algo menos conocida, pero completamente sublime...).

A fuego lento, los mejores guisos, como dice Sufur, claro que sí, no te preocupes por eso...Hay que tomarse espacios propios, remansos, entre ésta invasión de máquinas amigas, sí, pero que también a veces nos hacen perder la perspectiva limitada y humana...Yo tengo ahora un pinzamiento cervical más en el cuello que en la espalda (que va y viene), que es casi puramente de blogar (y de currar tb. con ordenadores), me voy a mis calambres, me pongo unos aceites de árnica y eucalipto maravillosos alemanes ("Welleda"), me tomo los mágicos ibuprofenos Normón, pero me alejaría diez días a nadar, ahora o después de esas obras que dejo a medias y postpongo, ya veré (que a ver si termino, al menos el baño ya lo terminé). No hay que sentirse obligado, cuando fluya fluirá...¡Felicidades por los tres años!
Y además de la dedicatoria a tu entrañable "Madame X.",
está "Monsieur X." también, que es entrañable igualmente (y que jamás olvida los sacacorchos), debo decir..., sin más datos, mencionar a una persona encantadora, y mandar un saludo también...Quiero que sigas tan feliz como te ví en "la comitiva", y me preocupo, aunque parezca que no... Así que "piano, piano, si va lontano"...Don't worry for this...Nuestro Korador y nuestro Justo siempre a mano (al menos así lo siento), aunque escribas "sms" con un "estoy bien"...Irás viendo, todo irá fluyendo...
No hace falta que lo dejes, un barbecho, un guiso largo y rico...lo que veas que necesitas, y como vaya fluyendo...Praderita y sol, un poco más, porquoi pas!:-). Colorcillo y vida, que al fín salieron rayitos, después del crudo invierno...Uno va y vuelve libremente, y se toma sus tiempos sabáticos: el compromiso es estar bien todos los "bloggeritos" (y las grandes mujeres/hombres que tenemos detrás y nos apoyan. Ayyy, ya me salió largo, "gran gafa negra":-)
Besotesx2.

pe-jota dijo...

Oído cocina !!, ya me entiendes, y leyendo esta entrada me he dado cuenta de que poco a poco cada vez somos más los que miramos atrás, tal vez porque empezamos a preguntarnos, en qué momento nos perdimos, no se tal vez sea una reflexión absurda, pero es algo que empieza a llamarme la atención.

El Deme dijo...

Justo, comprendo perfectamente el agotamiento. Yo me he planteado cumplir dos años y cerrar... descansar y luego abrir otro proyecto tal vez más creativo, no tan guía del ocio (que por otro lado ahora mismo me encanta). Adoro los escritores góticos. Y la suave caricia del terror.

senses and nonsenses dijo...

Pilar Pedraza?!!!
era profesora de historia del arte en Valencia. sabe muchísimo de cine. me regalaron un libro suyo de cuentos, Necrópolis.

felicidades por tus tres añitos.
creo que estamos en situaciones muy parecidas, ...respecto al blog.
pero aquí nos vemos en el cuarto aniversario.
seguro.

un abrazo.

Justo dijo...

Muchas gracias, Uno. Es verdad, la portada que he elegido -un chico que fotografié en Kiev, que es un emblema ya de este blog- refleja muy bien esa calma que embarga ahora a la página y a su dueño.

La Polaca... me enteré por Deme. Qué pena.

¡Champy, nosotros ya no nos separamos, desde luego! Lo nuestro es como lo de Cumbres borrascosas, o más -aunque no seamos tan retorcidillos-. Gracias a tí y a Sufur, por supuesto. Debemos llevar unos dos añitos, sí, o quizá algo más.

Rip, gracias of course por ese comentario grande en extensión y en espíritu. Me encantó que te guste la Pedraza, la comparación con Paredes me ha hecho mucha gracia.. y sí, jaja, el rusito de Kiev es como aquella chica del National Geographic pero para Tiburones en Korador, ehh, no es por nada pero qué bien me quedó esa foto robada... y el chico sin enterarse, seguirá en Kiev con lo suyo.

Monsieur X. está muy bien, claro, y te envía saludos, aunque ya sabes que él el blog no lo lee, pero yo le cuento algo. ¡Un abrazo! Y ánimo con los pinzamientos.

Querido Pe: espero que tú no te tomes también el sabático... que nos viene muy bien tu constancia.

¡Deme! El Reader´s Digest de los blogs, es el tuyo: productos que informan, enriquecen e inspiran... te doy la razón de todas formas en que hay que evolucionar, a ver con qué nos sorprendes...

Qué sorpresa leerte, querido Senses. De acuerdo contigo: estoy seguro de que coincidiremos en ese próximo aniversario, y tengo la intuición de que tu descanso es señal de que te va muy bien a nivel personal...pero no nos dejes por mucho tiempo más.

Un abrazo a todos

Anna dijo...

Encantada de descubrirte y más al comprobar que haces un post del libro de la que fué una de mis profesoras de Historia del Arte.

¡Enhorabuena por el blog!

Besos desde el Mediterráneo,

Anna.

Justo dijo...

¡Bienvenida, Anna!

Qué estimulante es tener a una buena escritora como profesora, sobre todo si sabe transmitir su pasión por las letras. En mi caso fue Marta Portal la que me dio clase de Literatura Universal, y me dejó huella...

Espero que nos sigamos encontrando

Madame X dijo...

Leo esto muchos meses después.

Por fortuna para todos, no has entrado en letargo ni me parece a mí que hayas disminuido mucho el ritmo. Son blog's como el tuyo -especialmente el tuyo- los que me han hecho regresar. Contagias las ganas de decir cosas, de leer, de participar y compartir.

Con este apunte literario tan habilmente fragmentado, me has dejado con el misterio en los labios y no voy a tener más remedio que adquirir la novela. La autora ha sido todo un descubrimiento. Gracias.

Muchas gracias también por dedicarme esta entrada. Un gesto muy bello que me emociona.

Te abrazo y te beso,

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