lunes, 11 de enero de 2010

MI ADIÓS A ÉRIC ROHMER



Llevo impresas en la memoria muchas de sus escenas y diálogos, fotogramas que desarrollan situaciones en apariencia sencillas pero en el fondo de una complejidad casi filosófica. Éric Rohmer fue un cineasta posmoderno y rupturista, absolutamente innovador en la forma y el estilo, y más bien conservador en lo que concierne al mensaje, porque, como Henry James en la literatura, consideraba que determinadas evoluciones de los usos sociales dejan desamparados a los individuos.
Sus Heroínas protagonizaron disquisiciones de todo tipo, maquinaron mil triviales aventurillas y se enfrentaron a Dilemas Morales de peso... antes de él nadie se hubiera atrevido a rodar una película con la sola idea matriz de una chica que no sabe qué hacer con sus vacaciones, o de un chico obsesionado con una rodilla, por poner un ejemplo... su maestría consistió en que a partir de ese simple esquema creaba una obra redonda, amena, sutil, con lecturas y moralejas entrelazadas.

Soy un entusiasta de su filmografía -es uno de mis cuatro o cinco directores predilectos- pero siempre destaco dos de sus películas, pertenecientes ambas a la serie de Comedias y Proverbios: Les nuits de la pleine lune / Las noches de la luna llena (1984) y Le rayon vert / El rayo verde (1986).
La escena que va a continuación es precisamente el final de esta segunda película -un spoiler, sí-, uno de las que más me emociona de todas las películas que he visto nunca... Delphine es una chica obstinada que no acepta los consejos de sus amigas a la hora de lanzarse en busca del amor; ella tiene unos principios muy determinados, y si el precio de ser fiel a ellos es quedarse sola, está dispuesta a pagarlo. Pero al final de su travesía veraniega puede suceder algo extraordinario, relacionado con el fenómeno atmosférico del rayo verde que describió Julio Verne...

ESCENA FINAL DE `LE RAYON VERT´



Sobre Las noches de la luna llena ya hemos hablado aquí otras veces, ¿os acordáis? Siento debilidad por Pascale Ogier, la joven actriz que moriría poco después, y que bordó ese papel de Louise, la chica parisina que quiere todo, la fuerza centrífuga y la centrípeta, es decir, a su novio en una casa a las afueras de la ciudad y a sus amigos y posibles amores en un pisito del centro. Louise es sociable, adorada, casquivana, sensible, ¿superficial? El maestro Rohmer, con o sin razón, la reprende y hace llorar..
(No es la primera vez que pongo esta escena que adoro: Louise baila con su amigo Octave en un cocktail donde coquetea con un desconocido delante de su novio, que pone cara de póquer..).

EL BAILE DE LOUISE EN `LES NUITS DE LA PLEINE LUNE´



ÉRIC ROHMER, cineasta (1920-2010)
(¡Nos quedan sus personajes! La Chica Rohmeriana es ya un prototipo).

16 comentarios:

RFP dijo...

Pues si que empezamos bien el año... hace poco hablaba yo de La inglesa y el duque, la última película que he visto de él y que me fascinó... pero será buen momento para volver a revisitarlo.

combatientes70 dijo...

menudo año... el último día se nos fue Iván Zulueta y ahora Rohmer... cuando era adolescente lo detestaba... y como he ido creciendo me ha parecido cada vez más sabio... la vida y ahora se nos va... mañana me gasto los reyes en él... por cierto fui ayer al lara a ver la función por hacer y lloré de emoción... que gran obra...

marichuy dijo...

Querido Justo

Mejor irse así (a los 89), cuando aún se conserva buena parte de lucidez. No hace mucho, Don Eric realizó su último film "Les Amours d'Astrée et Céladon (2007)", exhibido en el FICCO de la Ciudad de México.

La educación sentimental/erótico/adolescente, a veces pasa por "Pauline à la plage" (cortesía del Canal 11 de la Tv Mexicana, en los tiempos en que exhibían sendos ciclos de ese cine que jamás se vería en corrida comercial).

Un beso

Champy dijo...

Pues seguramente Dios ahora lo tiene donde merece. Rodeado de angeles y querubines y viendonos desde allá arriba.

2046

عمَر dijo...

Una gran lástima... Al menos seguro que seguirá vigilándonos desde alguno de sus infiernos... Y por supuesto siempre nos quedarán sus eternas fábulas... Bien hay que consolarse...

Me he permitido la libertad de tagearte en FB, encuentro muy elegante "tu adiós", y sin caer en la sensiblería es muy emotivo.

Saludos en tiempos de Requiem por un Cuento...

senses or nonsenses dijo...

ya sabes que siempre he sido más de truffaut o godard que de Rohmer o chabrol, pero se va uno de los padres de la nouvelle vague. una generación de cineastas que cambió la historia del cine.
mi favorita es El rayo verde, y desde que vi la peli he intentado ver muchas veces, sin ningun éxito, el rayo verde. y el personaje de marie riviére, es uno de mis favoritos...
recuerdo con cariño Cuento de primavera y Cuento de invierno. y le abandoné con la aburrida El árbol, el alcalde y la mediateca. no sé por qué. buena oportunidad para recuperar los otros cuentos morales que aún no he visto.

un abrazo.

Justo dijo...

Sí, anda que como 2010 se ponga como 2009 en lo que se refiere a decesos célebres, aquí no van a quedar más que los triunfitos, menuda nos espera.

Tengo muchas, muchas ganas de ver la última película que hizo, Marichuy, se me escapó, me atrae muchísimo...el Canal 11 mexicano será o sería como la antigua 2 española, y digo antigua porque ahora está hecha un desastre.

Senses, sí, los dos de la nouvelle vague, pero yo mucho más con Rohmer y Chabrol, el otro bando... a Godard muchas veces no lo entiendo.. y es curioso que hoy he leído una de las últimas entrevistas de Rohmer en la que decía que él tampoco le entendía ya. De acuerdo contigo con lo buena que es El rayo verde y lo tostonera que es El árbol, el alcalde y la mediateca, que acaba con la paciencia del más pintado. (Por cierto, he visto ya el Whatever works de Woody Allen y me ha gustado bastante..

Querido Omar.. así de sopetón no sé muy bien qué es eso de tagearme en FB.. pero te lo agradezco igualmente, muchas gracias.

¿Cielo o infierno para Rohmer? Yo lo veo en el purgatorio, Champy.

Antonio, una buena forma de gastar tus Reyes... ¡cómo me gusta que te gustara tanto La función por hacer! Los actores se salen, ¿verdad?

RFP: sí, es un autor cuyas películas apetece ver de nuevo...

Un abrazo a todos

Xim dijo...

No sé qué me pasó que siempre fui más de Truffaut...

Besotes

Xim

Eleuterio dijo...

Me ha dado mucha pena.

Veré que´puedo conseguir en DVD (por ejemplo" la rodilla de Clara" que no ví).

pe-jota dijo...

La profundidad de la sencillez y del poder de la palabra.

@ELBLOGDERIPLEY dijo...

Bueno, supongo que es lo más normal que se vaya una persona de ochenta y nueve ó noventa, con una gran obra detrás, que Zulueta, u otros, mucho, mucho más jóvenes. Tal vez eso me da más pena.
Rohmer me gusta mucho (hablo en presente porque su cine queda para verlo, que yo creo que es a lo que incita la entrada positivamente).
También diría que Truffaut me gusta más (y alomejor Renoir y Jean Vigo), y Hitchcock, pero no tienen nada en común, y si estuviéramos en "59 Segundos" se bajaría el micro, y la presentadora guapa diría: "Sí, pero hable lo que sepa de Rohmer, Sr Ripley, si es tan amable"...:-)
Creo que Rohmer es único en esos travellings que duran media película, que a otros directores les resultarían imposibles de hacer, pues en los que la misma chica, se sienta al borde de una ventana, toma un cafe, desayuna en la mesa junto al jardín, se mete en la casa, coge una bici y se da una vuelta por el pinar alrededor de la casa, y va a buscar a una amiga que llega en coche: Parece que no pasa nada, sí, pero no te aburres y han pasado como veinte minutos: estás pegado a la pantalla. Retrata situaciones cotidianas, de una forma naturalista, y aparentemente las escenas son muy sencillas, pero tienen una planificación y un curre detrás alucinante: No es fácil hacer parecer que todo resulte tan sencillo, incluídas las interpretaciones, en las que todos los personajes, entran, salen, y pasean como Pedro por su casa, es casi milagroso conseguir eso...Luego además es que me da la impresión, de que es el director que mejores panecillos, croissants y tostadas saca, porque cuando las chiquillas un poco idas de sus pelis, se ponen a untar mermelada y mantequilla, saca unas comidas, unos desayunos, unas meriendas que alucinas...
Besotes.

Uno dijo...

A Rohmer siempre me tocó verle solo. Había, yo creo que aún hay, cierta prevención con el cine francés.
Nunca olvidaré "le genou de Claire" y es que estos grandes directores son inmortales.

eloy dijo...

Para muchos Rohmer es un plasta. Pues a mí me encanta. Y ese final de El rayo verde ... precioso, aunque nunca he podido ver ese rayo verde. Creo que la rodó en parte en Biarritz, el año pasado estuve allí bajo una lluvia infernal y la ciudad me hechizó, aun sin rayos verdes.
Rohmer es un clásico, un género en sí mismo, y un adjetivo también (rohmeriana). En fin, siempre nos quedará su obra para revisitarle.

Ah! se me olvidaba, me gusta tu blog, vengo por aquí de vez en cuando, es muy variado, tiene un poco de todo, y a veces hasta coincidimos en algunas cosas.

Hasta otra
eloy

ethan dijo...

Los finales de Rohmer justifican toda la película. Me acuerdo de ese corto de "La carrera de Suzanne", o el final de "Mi noche con Maud". No son finales tradicionales, son finales marca de la casa, semiabiertos, excelentes.
El final llegó para el autor. Y también es abierto: nos quedan sus películas.
Saludos!

Thiago dijo...

oh dios cari, lo siento.. me gustaría dejarte un comentario sesudo y tuberculoso pero me temo que no se nada del cine de este señor, solo que recibia muchos premios y sus pelis se daban aqui en VO. en los cines para intelectuales. Ni me suenan esos actores ni puedo con el cine frances y pa una que vi, Amelié, la odio con todas mis fuerzas, jaja Sorry y recibe mi mas sentido pésame... entenderé que hoy baje puntos (¿más?) a tus ojos.

bezos.

Justo dijo...

Qué bien has descrito el estilo Rohmer, Rip.. y es que él fue maestro nó sólo en los diálogos, sino en el silencio, en la manera de administrarlo, de informar y seducir a través de él... el otro día vi el comienzo de Cuento de verano, hay por lo menos un cuarto de hora en silencio, y sin embargo cuánto sabemos al cabo de ese tiempo, el chico que llega de vacaciones a Bretaña, los paseos por la playa, la soledad en medio del bullicio, la guitarra en la habitación... qué bueno que es.

Sé bienvenido, Eloy, encantadísimo de conocerte.. sí, está rodada en parte en Biarriz, te aconsejo que la busques, no te vas a arrepentir, y aunque sepas el final no pasa nada... nos vemos pronto, buscaré tu página.

Sí, los finales son marca de la casa, Ethan.. otro que llevo marcado a fuego es el de Las noches de la luna llena.

Mi cari, Thiago, no, yo te quiero igual, no haces sino subir puntos cada vez, eso sí, elegiste una película francesa regulera y muy poco representativa, lo que llamo un pastelón. Inténtalo otro día...

Besos a todos