sábado, 1 de noviembre de 2008

LA TULA SE VA A LOS PUERTOS (FLUVIALES)



No creo que nadie que la haya visto dude de que La tía Tula (Miguel Picazo, 1964), adaptación de la novela de Unamuno, es una de las películas españolas mejores de todos los tiempos. Yo le agradezco a José Luis Garci y a su programa la oportunidad de haberla disfrutado en TVE -después la he vuelto a ver, y me ha gustado más aún- y esta mañana he comprobado que en el youtube se pueden revisar, entre otras escenas, la del río, que me ha maravillado tanto que la quiero compartir con vosotros.






El momento en que Aurora Bautista -está en toda la película magistral: no se me ocurre otro calificativo- se queda sola y se retoca el vestido y se pone coquetona las gafas de sol -¿quién no tiene o ha tenido una tía Tula en su familia?-; el zambullido de la chica, movida por un instinto primario más fuerte que ella; el gozo del baño compartido de Carlos Estrada y los pequeños; la belleza animal, en fin, de este guapísimo actor argentino que al final de la escena se asemeja a Tarzán y que entre medias nos recuerda a Marlon Brando con la célebre camiseta, exudando erotismo por los cuatro costados -de hecho nadie sino él en el cine patrio fue capaz de emular en sensualidad al gran actor estadounidense-.

Qué maravilla de historia, de película, de actores -menudo plantel de secundarias, con Laly Soldevilla, Irene Gutiérrez Caba -"Nos vamos a quedar solteras, Tula"-, Enriqueta Carballeira... me ponen la piel de gallina.

LA TÍA TULA EN EL RÍO: Os dejo el enlace, no dejéis de ver la escena: merece la pena.

BELLO CARLOS ESTRADA
(1927/2001. Este actor porteño se llamaba en realidad Demetrio Jorge Otero, y dejó muestra de su buen hacer en más de cien películas rodadas fundamentalmente en Argentina y España.)




((Esta entrada tan discreta se la dedico a Xose Carlos, que amoroso me youtubeó las escenas de la película))

11 comentarios:

senses or nonsenses dijo...

hala, qué maravilla de película.
toma franquismo sociológico, para nostálgicas. pues me han entrado ganas de verla, seguro que sigue vigente aunque pudiera parecer lo contrario.
por esta peli, y la escena de Amanece que no es poco donde las mujeres se reparten los puestos, me reconcilio con aurora bautista, que a mí me da mucho miedo como Juana, la loca. o Agustina de Aragón.

un abrazo.

Strawberry Roan dijo...

No he visto la película, pero la escena del río que nos enlazas es muy buena. No entiendo a la Bautista tan vestida y tan repeiná, pudiendo emular a Jane y bañarse con el Tarzán que está hecho Carlos Estrada, con sus consiguientes roces "involuntarios" bajo el agua...

RFP dijo...

Recopilo que no tengo tiempo:
The cure son estupendos, pero más antes.
Deseando también ver lo que ha hecho Lynch, aunque me temo que no le llegará al padre a ninguna parte.
Y de Solondz mejor no hablo porque me puedo emocionar.
La Tía Tula no la he visto, pero prometo ponerme...
y voy a terminar de limpiar, que ya tengo que pedir permiso a las pelusas para pasar por el descansillo y no me parece...
y voy a hacer la maleta que tengo minivacaciones...
Valencia, es la tierra nananinonananinoninoniiiii...
Un beso, guapo.

AntWaters Daza dijo...

Qué voz más bonita, dentro de lo extraño, la de esa mujer; ohhh, seguro que todos hemos tenido una tía Tula, que pese a los confines de su cuerpo decía "santísimo Cristo de la Agonía", o cosas así; yo recuerdo a alguien así; era una prima de mi padre... tan hermosa, tan hermosa que luego llegó un hombre y aún la tiene como jarrón, en su casa, para siempre; como si al casarse se hubiese convertido en menor de edad; en fi; espero que Unamuno le reservase un final distinto a la tía Tula.

Que, por cierto, ahora ando leyendo a Unamuno y a Miguel Mihura

Abrabesos en papel de manuscrito

Justo dijo...

Senses, ya ves que he puesto la ventana emergente, en tu honor. Mucho mejor así.

Ese es el problema de Tula, Strawberry.. que no se mete en el río; dan ganas de darle el chapuzón, ¿verdad?
Pues a ti y a todos los que no la hayáis visto os aconsejo que lo hagáis..

La novela no la he leído, aunque puede que caiga pronto: la combinación con Mihura me parece muy interesante, Ant.
¡Pásalo bien en Valencia, RFP!

pon dijo...

Qué buena la peli, qué buena la novela y qué buena la época para hcer una peli así. Tulas hay en todas las familias, es cierto. Pobres Tulas enclaustradas, encastradas, encarceladas, asexuadas, jodidas para siempre.....

Unamuno era la rebomba.

Casanova dijo...

Estupenda pelìcula.Me gustan los excesos de la Bautista,maestra de otras ,como la Abril o la Paredes,igualmente excesivas en ese arte del "recitare".

pe-jota dijo...

Hay películas por las que jamás pasará el tiempo, y no hay secretos, sólo historias que son un vívido reflejo de una época y este desde luego es uno de esos casos, además de una interpretación genial. A mi también me han entrado ganas de revisionarla. ¡¡¡¡Gracias !!!

gaspashá gorkovskaya dijo...

Qué grande fue Laly Soldevilla. Murió demasiado pronto, pero dejó un referente que solo permanece si uno nace así, con esa personalidad tan peculiar.

@ELBLOGDERIPLEY dijo...

Grandísima la novela. Unamuno era y es un intelectual de primera,( tampoco hay que olvidar que dijo, junto con Ortega y Gasset que la Constitución republicana "no tenía ni pies ni cabeza, ni la materia gris que hay entre pies y cabeza":-)Los intelectuales son importantes, pero no se les hace mucho caso).
La Tía Tula es una oda fabulosa a los fanáticos del auto-control y a la gente reprimida (un poco como a la americana, lo es la madre de "Six Feet Under", un personaje, tan, tan lejano y que en el fondo es tan, tan parecido).
Entre los secundarios te olvidaste de uno genial también y es José María Prada, que hace un papelón increíble, de curita morboso y reprimido (¿Tal vez gay en el fondo de su alma?), y la escena maravillosa de la confesión a Aurora Bautista, en la que se despliega todo el dolor...y la confidencia de la culpa.
Fabulosa peli, y fabulosa novela.
Besotes.

El Deme dijo...

Deliciosa película, con todo el horror y la axfisia de la vida provinciana. Me encanta la escena en la que las amigas se despendolan cantando (que el santísimo las perdone por el atrevimiento).