Es uno de los grupos de los que más y mejor hemos hablado desde los comienzos de este blog, y por eso me regocija tanto ver que, poco a poco, han ido cimentando un terreno propio, ideando un mundo que es sólo de ellos y sus entusiastas seguidores. Con mucho amor correspondido hacia México también -el disco y el vídeo están grabados allí- los barceloneses Dorian son cosmopolitas por definición: ahora habitan en las montañas catalanas y durante años lo hicieron en el barrio de Lavapiés. Precisamente en Madrid acaban de llenar dos días consecutivos la Joy Eslava -les queremos mucho, aquí- y prosiguen con su gira de presentación de La velocidad del vacío, que el viernes recala en Murcia.
El disco está lleno de canciones preciosas, en su onda entre melancólica, soñadora, futurista y de protesta juvenil -un compendio de todo ello sería Los amigos que perdí-. La producción es más sinfónica que nunca, un poco a lo Disintegration, de los Cure -Phil Vinall, que ha trabajado con Radiohead, Pulp, Placebo, nada menos-; el disco se completa con sendos remixes de dos grandes éxitos, A cualquier otra parte y Te echamos de menos -por cierto hoy, 1 de mayo, me acuerdo de esa canción, claro-.
EL TEMBLOR / DORIAN / EL TEMBLOR
/ DORIAN / EL TEMBLOR / DORIAN
El vídeo muy Lars Von Trier, y la canción... maravillosa, un cruce entre Chris Isaak y Air
¡ENHORABUENA!









