Mostrando entradas con la etiqueta TEATRO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TEATRO. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de diciembre de 2012

LOS CHICOS KORADOR TRIUNFAN EN EL TEATRO

Álex Barahona, un Romeo sin Julieta en el teatro Galileo
Si has protagonizado más de una entrada de este blog -o una, si ha sido importante-, entonces estás de enhorabuena, porque ya eres todo un chico o chica Korador. Repasando mentalmente a quienes se han hecho acreedores de esta distinción, en el apartado masculino, suele tratarse si son actores o cantantes más de promesas o brillantes revelaciones que de galanazos mainstream -aunque haya excepciones, por supuesto-. Claro que al hablar de futbolistas no puedo decir lo mismo, porque tanto Íker Casillas como Karim Benzema, por destacar a los dos en los que más he reincidido, son primeros figurones -bueno, el segundo no lo era cuando apareció aquí por vez primera, pero se veía venir-. Y, me doy cuenta, prefiero el producto patrio al, por así decirlo, internacional, o por lo menos no me suelo fijar en los divos de Hollywood, sí más en actores europeos o de otras cinematografías que me resulten cercanas. Pero sobre todo en los españoles. ¿Será porque así puedo verles cuando debutan en las tablas? Y este año, precisamente, ha sido muy de teatro para los chicos Korador: Álex Barahona, Pablo Rivero, Diego Martín, Martín Rivas, Raúl Prieto...

Álex Barahona, la personificación de Romeo

Los actores de la función, metidos en el papel
Nunca me arrepentiré lo suficiente de haber perdido la oportunidad de contemplarle en el exitoso musical con canciones de Joaquín Sabina Más de 100 mentiras, que aún está en cartel... pero sin él. Este guapísimo treintañero madrileño sigue participando en mil y una series televisivas y debutó el año pasado en cine en la ópera prima de Vicente Villanueva, Lo contrario al amor, de la que tanto hablamos en esta página. Ahora lo tenemos en el Teatro Galileo en un Romeo muy particular y minimalista, ya que no hay escenografía alguna, y los tres actores del montaje -Javier Hernández y Bernabé Fernández, que está que se sale: los dos vienen de El barco- recrean para el espectador la ilusión de la ciudad de Verona y hasta de... Julieta, que en ningún momento aparece en escena. Álex está espectacular en algunos momentos -y no hablo por hablar-, con su rostro alcanzado por el rayo de la ilusión o el engaño amoroso, transmutándose en el Romeo de todos los tiempos, el enamorado universal. La obra es una adaptación de Julio Salvatierra sobre el original de Shakespeare.


Pablo Rivero sigue ampliando horizontes

Y hablando de actores de la tele que se abren camino en el teatro, hemos de recordar que Pablo Rivero ha regresado a las Naves del Matadero del Teatro Español -donde ya debutara con La caída de los dioses- con la adaptación que el argentino Daniel Veronese ha realizado de La gaviota de Chéjov, rebautizada como Los hijos se han dormido. Una obra con un reparto coral de primera división en la que Pablo ha defendido un papel importantísimo, sostén en realidad de toda la obra, el de un joven artista castrado por la personalidad egomaniaca de su madre. Ha sido emocionante verle tan maduro en escena, conmovido y conmoviendo, transformado, arrojándose a fondo y sin red en una pendiente vertiginosa. (La foto de arriba es de Cuéntame, no de la obra, jaja, es que me gusta mucho esa imagen).

 
 Los hijos se han dormido / Promoción

...Y Diego Martín en familia

Foto de Jean Pierre Ledos
Y en la misma producción teatral hemos tenido el placer de contemplar a Diego Martín, dando muestra una vez más de su versatilidad, ya que tan pronto interpreta a un policía machirulo como a un bonachón calzonazos -como es el caso aquí-, y con la misma naturalidad se mueve en el thriller como en comedia como en peli de zombies o en retratos generacionales -Un buen día lo tiene cualquiera, deliciosa película de Santiago Lorenzo de 2007-. Y en breve ya lo tenemos de prota en la nueva apuesta de Telecinco, la serie Familia, de la que tenemos todos los motivos para desconfiar: pero bueno, sale nuestro Diego.



 Raúl Prieto, un fiera del teatro

Raúl Prieto apuntando a Ismael Martínez
Bueno, y qué podemos decir de este fiera... premio Max de teatro por su papelazo en La función por hacer, una versión de los Siete personajes en busca de autor de Pirandello que fue el éxito sorpresa hace un par de temporadas en el vestíbulo del teatro Lara... Luego repetiría con Miguel del Arco en la adaptación de una obra de Gorki, Veraneantes, que se representó en La Abadía -extraordinaria-.. y seguro que ha habido otras obras a las que yo no he llegado, aunque hace poco tuve la oportunidad de pillarle de nuevo en esa estupenda obra que se ha representado en el teatro Valle Inclán, Naturaleza muerta en una cuneta, de Fausto Paravidino y dirigida por el actor -y también policía, como Diego Martín- Adolfo Fernández. Un montaje realista que ponía los pelos de punta, en una historia parecida a la de la Laura Palmer lynchiana. Raúl Prieto ya es teatro, se ve que es el aire que respira, sin más...

David Castillo toma la alternativa Korador

En Naturaleza muerta en una cuneta

Pero aún queda más, algo que se veía venir desde el estreno de El diario de Carlota (2010): David Castillo toma la alternativa y es ya todo un chico Korador. Y es que este chaval de Fuenla, con sus 20 cumplidos, irradia salero y gracejo que contagia a su alrededor, y ya es mucho más que el entrañable Jonathan de Aída. De hecho, precisamente la Naturaleza muerta en una cuneta es también su segundo estreno en el teatro Valle Inclán, donde interpreta -al igual que el resto del elenco- distintos y dispares personajes, desde un poligonero desfasado hasta un madero con ansias de ascenso. Está increíble, de verdad.. le pronostico un futuro brillante en teatro, cine y por supuesto televisión. Y desde aquí ya no le quitamos ojo, ¡ni hablar!



Os seguiremos informando... ¡viva los chicos Korador!

viernes, 7 de septiembre de 2012

MARTIÑO RIVAS, HOME AND DRY

 
 

No son muchos los que resisten la prueba del pijama, atuendo masculino -ahora, unisex- de andar por casa, como las babuchas o el delantal; familiares y caseros, antieróticos. Pero Martín Rivas ha superado ya retos vertiginosos, como el anuncio pijo-osea de Loewe, ¡y eso sí que es superar! Y la prueba del pijama la pasa con sobresaliente. ¿O no?
MARTÍN RIVAS, SANO Y SALVO
 
Martiño, ¿dónde andas? La temporada pasada fui al Marquina, a verte: no es que no me interesaran Drácula, y Van Helsing, y Emilio Gutiérrez Caba, pero fundamentalmente fui a verte a ti, para qué vamos a engañarnos, en tu debut teatral. Haciendo tu papel de chico de orden, que protege, con el que se podría emprender una vida nueva de puertas adentro, hogareña, a salvo, home and dry, afuera nieva o llueve -quizás pasado truene-, y tú envuelto en tu pijama, o ya sin él, calentando las tostadas, retozando, planeando quedarnos siempre juntos, resguardados de la tormenta que arrecia afuera.
 
 

HOME AND DRY / PET SHOP BOYS 2002 (Atención, que ya podemos oír las canciones del nuevo trabajo del dúo, Elysium).

 
 

domingo, 18 de marzo de 2012

`FOLLIES´ DE LUJO Y MASSIEL AMASSIELADA



FOLLIES, TE ENCANTARÁ EL MAÑANA...

Un viejo empresario decide darse un último homenaje antes de que su antiguo teatro se convierta en un gran aparcamiento: así, invita a sus estrellas a que interpreten por última vez en directo y en ese escenario sentimental sus canciones emblemáticas. Todos van a intentar sacar lustro a estos últimos momentos, a lo que queda de vida...
Esa es la excusa argumental de Follies, musical de Stephen Sondheim y James Goldman, que se estrenó en 1971 en Broadway -donde actualmente sigue representándose- y que, por primera vez se presenta en España, concretamente en el Teatro Español de Madrid. La función está obteniendo un gran éxito de crítica y de público; el resultado es de verdad brillante.. y es además la despedida de Mario Gas -director de la producción- al frente de este teatro público, donde ha desempeñado una labor magnífica.

ENTRE COCOON Y CARLOS SAURA
Las primeras escenas son muy divertidas, porque nos parece estar asistiendo a una especie de Cocoon del musical, por la veteranía del reparto que se va dando cita en el viejo teatro.. aunque también desde el principio se impone el tono nostálgico y sentimental, ya que la obra es una reflexión sobre el paso del tiempo, las posibilidades que se desecharon, lo que podría haber sido de la vida si no... para representar todo eso aparecen de cuando en cuando las figuras de los actores y actrices de jóvenes, interpretados por supuesto por otros artistas... incluso llega a haber diálogos entre los personajes y su yo de antaño, en un efecto que a mí me recordó mucho a las películas de Carlos Saura, que tanto gustaba de estos juegos de desdoble en el tiempo.

Orquesta, bailarines, coristas, y un impresionante plantel con Vicky Peña, Carlos Hipólito, ambos grandísimos actores de teatro sin experiencia en musicales -cuando le oigo a él no puedo evitar acordarme de la voz de Carlitos adulto en el Cuéntame-, Muntsa Rius y Pep Molina a la cabeza -¡buenísimos!-, y las colaboraciones estelares de Asunción Balaguer -viuda de Francisco Rabal, madre de Teresa; gran actriz, está emocionante- y Massiel. (En el reparto también Mónica López y Teresa Valligrosa, que recordaba de la deliciosa Groucho me enseñó su camiseta, el homenaje que también montara Mario Gas en recuerdo a Manolo Vázquez Montalbán).Y unas pedazo de canciones que me gustaría poder volver a oír y que me dio la impresión de estar bastante bien traducidas; entre ellas, la Losing my mind que años después rescataran los Pet Shop Boys para Liza Minnelli.


FOLLIES, PRESENTACIÓN

En definitiva, un lujo de musical, perfectamente engarzado, íntimo y deslumbrante a un tiempo, nada edulcorado, que os recomiendo vivamente.

MASSIEL, MUCHO MÁS MASSIEL


Y ahí teníamos que llegar, claro. Porque Massiel es parte viva de la historia reciente de España y los fans andábamos muy excitados con este reencuentro profesional -yo llegué al teatro hecho un manojo de nervios-, doce años después de su off-Broadway Falsettos en el Teatro Lara, donde interpretó a una doctora lesbiana en lucha contra el sida.
De alguna manera el personaje al que da vida puede verse como una autoparodia en varios sentidos: el de la cantante superviviente, que ha pasado por muchos altos y bajos; el de la mujer de rompe y rasga o incluso el de la bebedora empedernida, perfil que tanto le sacan a colación y que yo creo que tiene más de leyenda urbana que de realidad.
Lo mejor que puedo decir de ella es que está amassielada, muy leona. Como el disco aquel tan exitoso de Juan Pardo, Juan mucho más Juan, cabría hablar aquí de Massiel mucho más Massiel, lo que no dudo hará las delicias de los todavía numerosos seguidores de la de Leganitos. Aparte de cantar a coro varios temas del musical, en un momento dado se arranca con la versión cañí del I´m still here, Aún sigo aquí -que por cierto interpretó Nacha Guevara en su última gira española-. Una canción que le viene en este momento como anillo al dedo, y que Massiel, consciente, moldea a su estilo. El público recibe bien el mensaje, por lo que podemos decir, como afirmaba ella en el Shangay, que nos hallamos ante un nuevo hito en su carrera.

Tras el dueto hace cinco años con Juan Rivas en Un mundo maravilloso y la inesperada y tumultuosa actuación el año pasado en la sala Razzmatazz de Barcelona -eso sí, en riguroso playback-, cabría esperar que quedara alguien con ilusión y sentido común en el mundo del espectáculo que le propusiera reaparecer en un teatro -o en un garito, qué más da- con su propio repertorio, que lo tiene para cambiarlo cada día de arriba abajo si quisiera. Porque ella sigue en forma.



MÁS FUERTE / MASSIEL EN RAZZMATAZZ BARCELONA, MAYO 2011
Subido por Cexardivo
(Juro que el fan absolutamente enloquecido no era yo, ya quisiera haber ido)
¡VIVA MASSIEL!

Más Follies y más Massiel en:

(Las fotos son de Ros Ribas) (En la noche en que asistimos a la función había una espectadora de excepción: Lina Morgan, del brazo con un compañero del teatro, con chófer y cochazo en la puerta).

miércoles, 23 de febrero de 2011

ISAAC, QUE CUMPLIRÁ TREINTA Y TANTOS EN 2046



Una línea luminosa separa en el escenario a dos parejas, que se presentan al comienzo de la obra, a todo ritmo: una de ellas -Félix Gómez y Diana Palazón- se va a casar, y afronta ese trance con ilusión y preparación espiritual; la otra, de la misma quinta (los treinta y pocos) -Ricard Sales y Cynthia Martín- ofrece servicios sexuales de alto nivel.

Las escenas se van sucediendo, hasta que en un momento dado uno de los chicos traspasa la línea de separación, para abrazar al otro: sus vidas se cruzan, de nuevo, porque fueron amigos íntimos de adolescencia, aunque al chico que interpreta Félix le quedara una mayor huella. Y ahí recomienzan su amistad, una incógnita en principio, ya que sus estilos de vida son opuestos, y los de sus parejas aparentemente más aún...




Félix Gómez es NACHO: Hace dieciséis años se quedó con ganas de entrar en una ducha, y esa desazón no le ha abandonado, aunque guarde la compostura...

Diana Palazón es MARTA: Considera que hay determinadas cosas que no procede ver, y mucho menos hacer: una performance orgiástica, por ejemplo...

Ricard Sales es DENIS: Sueña vivir de su arte sin tener que prostituir su talento; elige libertad antes que amor...
Cynthia Martín es CARMEN: No tolera las actitudes hipócritas, pero su capacidad de empatía es mayor de lo que ella se imagina...

(Y no cuento más, que no voy de spoiler).



El día que nació Isaac es una de la obras más bonitas que he visto en los últimos años, y utilizo el adjetivo bonita con toda la intención. Porque en su trama, muy bien trenzada, se abordan conflictos de índole moral pero no hay un afán de trascendencia ni se incurre en lo melodramático. Y porque discurre divertida y emocionante a un tiempo, ágil, gracias a unos diálogos certeros y chispeantes, y a la puesta en escena básica y eficaz.

Desde el amor a la libertad individual, lo que se desprende de la obra es edificante... y nada sectario, porque ¿no se tocaban los extremos? No hay un personaje mejor que otro, simplemente cada uno tiene sus fases y distintos cadáveres en el armario... tanto Nacho como Denis me parecieron figuras dignas de Tennessee Williams en sus inquietudes o prepotencias -de hecho, fusionando las personalidades de ambos, si es que eso fuera posible, podría surgir el egoísta de El zoo de cristal, el maravilloso Tom Wingfield-.
Y el trasvase emocional de ellas dos, representado por un vestido negro, es un torrente de fuerza simbólica...


Félix Gómez produce esta pieza que su amigo Antonio Hernández Centeno ha escrito y dirigido. Él y los otros tres actores, que yo no conocía, están estupendos...

...y yo estoy orgullosísimo de mi bloguero y amigo y DJ favorito Antonio, y le felicito ilusionado por este éxito artístico y comercial, tan merecido. ¡Qué alegría, querido! A disfrutarlo...

El día que nació Isaac. Escrita y dirigida por Antonio Hernández Centeno. Con Félix Gómez, Diana Palazón, Ricard Sales y Cynthia Martín. Teatro Fernán Gómez, Madrid.

jueves, 6 de mayo de 2010

CAMAS, MESAS Y ANNA KARENINA



Camas y Mesas es "una comedia muy poco romántica" del dramaturgo madrileño Emilio Williams, que ha obtenido el IV Premio El Espectáculo Teatral y que durante unas semanas se ha representado -creo que por segunda vez- en la Sala Triángulo de la capital.



La obra se estructura a partir de conversaciones tipo sitcom entre personajes -son cuatro quienes componen la historia: una pareja gay masculina y una hetero, siendo amigos entre sí la chica y uno de los gays y el otro gay y el chico hetero- que entran y salen con libertad del momento presente a los flashbacks que nos ayudan a recomponer la situación; todo ello salpicado con monólogos cómplices con el público. El escenario -estamos en el templo de las salas alternativas- se basta y sobra con una cama grande y un par de mesas...


Si Jane Austen en su célebre Pride and prejudice partía de la premisa -para ella universal- de que todo mozo adinerado anda buscando una buena esposa, Emilio Williams entiende, unos siglos después, que científicamente está más que demostrado que el amor pasional no resiste la prueba del algodón, es decir, que tiene fecha de caducidad temprana, siempre que haya, claro, convivencia de por medio -de ahí la insistencia de un personaje para que no se consume una atracción y poder, así, preservarla platónicamente del desgaste-. Que lo que queda después -ternura, amor fraternal, cuidado, mimo, costumbre- merezca o no la pena es ya cuestión de cada cual.


La magistral novela de Lev Tolstoy Anna Karenina es utilizada con frecuencia para enmarcar las preguntas que se hacen los personajes. ¡Y es una gozada asistir a un debate sobre esta legendaria dama! De una manera que además no resulta impostada ni pedante, porque los dos personajes que hablan sobre ella son ridiculizados por los otros dos, que consideran extravagante que alguien intercambie puntos de vista sobre las vicisitudes de la Karenina.
¿Puede hablarse en ella de amor arrebatado hacia Vronsky o lo suyo no era en realidad más que la manifestación de un ego desmesurado? ¿Es lícito pasar por encima de todo y todos en nombre de ese supuesto y malherido amor? ¿Alguien ha pensado alguna vez que la verdadera víctima de esta historia rusa fue la persona que tuvo que recoger los restos de la megalomaniaca Anna en la estación de tren?
Aunque sólo fuera por asistir a estos momentos de debate tolstoianos, merece la pena acudir a la obra, en la que, además se pasa revista a las relaciones sentimentales entre íntimos amigos: precisamente por lo manido que está hablar de ello, mayor mérito tiene lo bien retratada que está la inquebrantable comunión entre la chica hetero y su hermana gay y la atracción soterrada entre el chico machote y su amigo homo del alma, todo un clásico.




Con momentos de humor chispeante y continuos guiños a referencias culturetas y/o petardas -Bergman o Antonioni, Céline Dion sí o no- la obra transcurre amable, ingeniosa o emotiva hasta su desenlace final, en el que me llamó la atención el desigual destino de la pareja hetero y la gay: ¿tan malo es el personaje interpretado por Carlo Pontini? ¿Por qué le repudia su chica, cuando quien ha roto el pacto implícito de respeto es ella?
Salvo ese detalle que a mí me desconcertó un tanto, chapeau por los actores, el autor y la directora.

CAMAS Y MESAS, de Emilio Williams. Directora, Isabel Pintor.
Carlos Pontini, Marta Rubio, Juan Antonio Molina, Xabier Olza.
Sala Triángulo, Madrid
.

((En e-bay he encontrado la imagen de la portada del histórico Teleprograma del 75 con María Silva -¡querida actriz, te echo de menos!-, que hizo una novela para TVE de cinco capítulos interpretando a la heroína rusa. Y lo bordó, su papel. El resto de las imágenes extraidas de la página web de la obra, Camas y Mesas)).

domingo, 25 de abril de 2010

ÚLTIMAS OBRAS DE TEATRO QUE ME HAN CAUTIVADO



(Miranda Gas, abrazada a la efigie de Manuel Vázquez Montalbán en Groucho me enseñó su camiseta)

He ido a ver bastante teatro este año aunque no siempre, como es normal, salga satisfecho. En esta entrada voy a acordarme de lo que más me ha gustado últimamente, en general piezas no espectaculares en parafernalia, pero intensas en sentimiento o en oficio. No me apetece hablar mal de las que no me han convencido, aunque sólo sea por reconocimiento al trabajo del equipo que las ha puesto en marcha.

GROUCHO ME ENSEÑÓ SU CAMISETA: El hombre sentimental
Espectáculo musical con textos y letras de canciones de Manuel Vázquez Montalbán. Dirigido por Damiá Barbany. Con Mónica López, Teresa Vallicrosa y Miranda Gas, más un grupo de cuatro músicos, incluido el director musical, Manuel Gas, al piano. Sala pequeña del Teatro Español, Madrid.


De una parte, el homenaje delicado a un personaje insustituible de nuestra historia cultural reciente -el escritor y periodista Manuel Vázquez Montalbán-, a través de sus textos, de una semblanza emocional y emocionante. De otra, el deleite que producen sus letras musicadas, las canciones algunas de ellas ya conocidas en boca de la gran Guillermina Motta -escritas en realidad para el musical Guillermota en el país de las Guillerminas, que no llegó a estrenarse por la consabida censura-. Aquellos tiempos del cuplé, Yo en el amor soy muy ligera o El oasis catalán son una gozada, a medio camino entre el vodevil, el cabaret y el testimonio.. y las tres intérpretes parecían nacidas para representar este espectáculo, íntimo y exaltado, emotivo, necesario, tan bonito, aunque nos produzca nostalgia... y es que es en las condiciones precarias se cultivan las flores más hermosas. Ojalá publicaran el CD con las canciones.



Groucho me enseñó su camiseta en elmundodeldeme

LA FUNCIÓN POR HACER: Lo vuestro es puro teatro

De Miguel del Arco y Aitor Tejada, adaptación libre de Seis personajes en busca de autor, de Luigi Pirandello. Con Israel Elejalde, Bárbara Lennie, Miriam Montilla, Manuela Paso, Raúl Prieto y Cristóbal Suárez. Director, Miguel del Arco. Teatro Lara, Madrid.

Se ha convertido en el éxito del año, de crítica y de público, y de hecho ha vuelto a la cartelera madrileña tras presentarse primero en el vestíbulo del Teatro Lara. Ahora, y después de una gira por distintas capitales, se le han abierto las puertas de la sala pequeña del Teatro Español. Esta adaptación del clásico de Pirandello no precisa de alharacas para poner al espectador la piel de gallina y hacer que sienta la magia del teatro. Se basta y sobra con seis actores y actrices de bandera y un texto que, aunque juegue al teatro dentro del teatro -hay un guiño a la célebre Arte-, se queda en lo esencial, en la médula. Seis arquetipos de personajes que funcionan y funcionarán siempre, mientras haya alguien dispuesto a vibrar...

(Mención aparte merece la presencia en el reparto de Raúl Prieto, no porque sea mejor que los demás -todos están fabulosos- sino porque en este blog se le nombró hace tiempo Chico Korador del Momento, el más deseado del Planeta junto con Chris Evans-Captain America, así que, cuando apareció apostado entre las sombras de cuerpo entero al lado mío, hube de refrescarme la nuca con el botellín de agua mineral que llevaba en el bolso... En aquel momento Raúl hacía además doblete teatral en Madrid -La Tierra, de José Ramón Fernández, en el Centro Dramático Nacional-, lo que da una idea del buen y merecido momento por el que atraviesa. ¡Triplete hacía yo!)



EL SEÑOR IBRAHIM Y LAS FLORES DEL CORÁN: Un cuento sin fronteras

De Éric-Emmanuel Schmitt en adaptación de Ernesto Caballero. Con Juan Margallo y Ricardo Gómez. Director, Ernesto Caballero. Teatro Arenal, Madrid.

Ya se sabe que una vez leída una novela que nos ha conquistado se es inevitablemente crítico con las adaptaciones a la gran pantalla o a escena que puedan acometerse. Pero en este caso me pareció que este sencillo y maravilloso cuento ha sido esencialmente respetado y muy dignamente encarnado por sus protagonistas principales, adulto tendero de ultramarinos y adolescente curioso y necesitado de cariño -Carlitos, el benjamín narrador de Cuéntame, que apunta buenas maneras de actor y encanto personal a raudales-. Ambos charlaron amigablemente con el público al término de la función.
El entendimiento más allás de edades y de razas, la receta contra el miedo y la ansiedad, un viaje por la vida, el amor y la muerte. ¿Se puede pedir más a una obra?

ME HUELE A CUERNO QUEMADO (JUGANDO CON MOLIÈRE): Un clásico siempre es moderno

De Juan Antonio Castro en versión libre de Josep María Vidal. Con Jaume Comas, Mariona Ribas, Carles Arquimbau, Dídac Castignani, Víctor Álvaro, Sílvia Vilarrasa, Anna Briansó, Xavier Tor, Ramón Canals. Director, Esteve Polls. Teatro Español, Madrid.

Nos llegó de Catalunya este peculiar remix de Molière dirigido por el octogenario pero joven de espíritu Esteve Polls, que tuve el placer de contemplar rodeado de glorias del cine y teatro español como María Asquerino, José Antonio Sazatornil Saza o José Martín, el Conde de Montecristo -y la última vez que fui al Español a ver Escenas de un matrimonio / Sarabanda de Ingmar Bergman, también muy buena, me tocó con ¡Julita Martínez! y Víctor Valverde al lado de mi chico-.
Contemplar juntos a El Avaro, El Enfermo Imaginario, El Burgués Gentilhombre, La Mujer Sabia, Dorina la Pícara, Celia la Boba, El Galán Tontito y el Jeta más Jeta de todos es un festín teatral de primera, sobre todo si el texto es ágil y la interpretación atinada como en este caso. ¡Vivan las viejas glorias! Y los arquetipos universales.

miércoles, 18 de febrero de 2009

EN BRAZOS DE MÓNICA RANDALL


Ella siempre fue un prototipo, un físico y una manera de ser que no abundaba en la España de su juventud.
Actriz sofisticada e ilustrada, burguesa y atrevida a lo gauche divine, podíamos suponer que esta catalana que parecía salida de un relato de Théofile Gautier era, también, voluptuosa, o eso al menos insinuaban su fotogenia vamp y su dicción de gran dama, que marcó época.

Yo desde chico la he admirado, y para mi memoria siempre quedará como la enigmática y perversa bella de El clavo, la adaptación novelada que TVE hizo del clásico de Pedro Antonio de Alarcón en 1971.
Una promesa de amor y muerte, heroína de todas las épocas, la que exige a sus vasallos en el sentimiento una rendición sin condiciones, voluble y cruel en ocasiones, pero también apasionada hasta el delirio si la ocasión lo requiere.

¿QUIÉN TEME A MÓNICA RANDALL?

Después y entretanto hubo cientos de televisiones y de entrevistas -recuerdo una discusión airada con Ágata Lys sobre los abrigos de pieles, Mónica a favor, Ágata en contra-, Mónica a Medianoche y el brillante broche de oro -porque yo no cuento Ana y los siete, lo siento- de El séptimo cielo, la serie que para ella escribió Joaquín Oristrell, que ya entonces empezaba a dar muestras de su talento como guionista.

El cine -y creo que tampoco el teatro- no supo estar a la altura de lo que ella ofrecía, aunque hayan quedado un puñado de dispersas interpretaciones. Hubiera faltado Almodóvar, pero no llegó.

El otro día, hojeando el periódico en el avión, supe que vuelve a los escenarios ¡34! años después, para interpretar La comedia española, de la exitosa Yasmina Reza y dirigida nada menos que por Sílvia Munt.

Ardo en deseos de verla. Y de llevarle flores a esta dama, que en realidad se llama Aurora Juliá, y que también ha sido importante en mi vida, como otras actrices que veneramos aunque no lleguemos a conocer nunca, y en las cuales nunca dejamos de pensar, preguntándonos qué pueden estar haciendo en cada momento.

¡MUCHÍSIMA SUERTE!

(Las dos bellísimas fotos son de Colita/Corbis y de la página Flickr. Mi agradecimiento, porque no hay demasiado material de Mónica en la red).

sábado, 27 de diciembre de 2008

DON JUAN NOS SEDUJO DESDE EL MISMO AVERNO



TEATRO (RESÚMENES KORADOR 2008)

MEJOR OBRA:
Don Juan, Príncipe de las Tinieblas, de Josep Palau i Fabre, con dramaturgia y dirección de Hermann Bonnín. Vista en el Teatro Español de Madrid.


MEJOR ACTOR: Roberto Enríquez, por Don Juan, Príncipe de las Tinieblas.

MEJORES ACTRICES: ex-aequo para Clara Sanchís, Ana Wagener y Yaël Belicha, por Don Juan, Príncipe de las Tinieblas.


(Me pareció una obra y una versión extraordinaria, la revisión que nuestro héroe Don Juan merecía, con un montaje sintético y de lujo y un plantel de actores y actrices para quitar el hipo. He seleccionado a tres que me impresionaron especialmente: Clara Sanchís como la Última, la que gana la partida a Don Juan; la virginal Yaël Belicha, que puso los pelos de punta al auditorio y la siempre soberbia Ana Wagener, escarbando en los abismos de la ambigüedad moral).

Mención aparte merece el todoterreno Roberto Enríquez, que ya es uno de los mejores actores del cine español en cine, teatro y TV -también estrenó en 2008 el serial La señora, precisamente con Ana Wagener-.
Su Don Juan 2008 ha sido, sencillamente, insuperable.

Y MÁS PURO TEATRO:

Por otro lado casi todo lo que vi este año me gustó en teatro: el duelo Marisa Paredes/Nuria Gallardo en la Sonata de Otoño de Bergman; la versión teatral de la película chilena En la cama con la simpática pareja María Esteve / Roberto San Martín; el clásico del underground madrileño Por una manzana; el encargo para el centenario del 2 de mayo Versus, del enfant terrible Rodrigo García en el Matadero Municipal; el guapísimo Raúl Prieto haciendo de criado altanero en La señorita Julia...


WHERE IS OUR EARTHA?
Dicen que lloró al saber que uno de sus temas -This is my life, cree mi hermana- llegó al número 1 en España.. no fue el único en gustarnos mucho: Where is my man, I love men.. Eartha Kitt fue única en estilo, y quienes la admirábamos fuimos y somos legión. En la barra de vídeo os dejo This is my life, y aquí el enlace con el Senses-homenaje.

domingo, 19 de octubre de 2008

MARÍA ESTEVE Y ROBERTO SAN MARTÍN, ENCAMADOS DE HOTEL




EN LA CAMA: Dos en un hotel
María Esteve comenzó en el teatro y a él ha vuelto tras seis años de ausencia, con la adaptación de la película chilena En la cama, de Matías Bize, y dirigida por la prestigiosa Tamzin Townsend. En este su papel más importante para la escena le acompaña el actor cubano -afincado ya en España, en concreto en Lavapiés- Roberto San Martín; la obra, que se estrenó en febrero en Bilbao en castellano y en euskera -en el segundo caso con diferente elenco, claro-, puede verse estas semanas en el teatro Lara de Madrid.




En su momento ya me agradó la película -a la que esta versión teatral se mantiene muy fiel, si acaso acentuando un poco el tono de comedia en los personajes- y también me ha parecido buena esta adaptación que cuenta con una notable interpretación por parte de la pareja protagonista.
Dos jóvenes se conocen casualmente y se disponen a vivir una noche de hotel, en la que no sólo comparten sexo sino confidencias in crescendo.. Será un episodio aislado del resto de sus vidas, pero no falto de sentido..

María Esteve está guapa y más mujer y se la ve muy desenvuelta en este papel, que borda; Roberto -su físico sin ser exuberante es prodigioso: su cuerpo, con discreción, se va apoderando de tu retina- adopta un rol más cómico, que va ganando en intensidad conforme avanza la pieza -como anécdota, y ya que entre los amigos de este blog abundan los admiradores de Alicia Hermida, he leído que ella ha sido su profesora de dicción-. Entre los dos hay, sin duda, química, y los cuerpos que exhiben desnudos están -en este caso sí-, justificados por el guión, aquello que siempre se decía antes.

No falta ningún detalle importante de la película que, con su único escenario de cama de hotel, era ya de por sí muy teatrera: el momento de hacer el pino, de bailar ella para él, la clasificación de personas por lotes de películas..



María estaba visiblemente emocionada a la hora de recibir los aplausos del público, no sabemos si por fusión con su personaje -el final es muy emotivo- o por otros motivos personales, o las dos cosas a la vez. Fue un placer verles.

(En la cama se representa en el teatro Lara de Madrid. El texto es de Julio C. Rojas, la dirección de Tamzin Townsend y la adaptación de Yolanda García Serrano).


SONATA DE OTOÑO: Marisa Paredes en tacones cercanos.


antes de que llegue el Deme, jeje, Nuria Gallardo es hija de manuel gallardo y m.jesús lara, la Borda en Cañas y barro. la recuerdo en algunos Estudios1. es cierto, no ha hecho mucho cine, pero estaba estupenda en El viaje a ninguna parte. (Senses)

Nuria Gallardo, madrileña, toda la vida haciendo teatro del serio (Tio Vania, Tirano Banderas, Fortunata y Jacinta, Seis personajes en busca de autor, La casa de Bernarda Alba)a proyecto por año. Ha hecho 7 capítulos de El comisario y salía en Más que amor frenesí (estaría libre). Es buena, teatral, proyecta la voz. (Deme)

Esto no lo digo yo, lo dicen Senses y Deme en el blog de Ripley -y es que el Deme se ha granjeado una merecida fama de sintetizar como nadie lo mejor de las carreras de las actrices y asimiladas, sobre todo si esa carrera está en proceso desenfrenado de olvido por parte del público -Luciana Wolf, Isabel Pisano, etc-. Como dice Senses, Nuria se dio a conocer de niña en Cañas y barro, ha hecho muchísimo teatro, y es una gran profesional que protagoniza un espléndido duelo con Marisa Paredes, en la adaptación de la película bergmaniana -sí, igual que la anterior, el teatro se nutre del cine, tantas veces ha sido al revés..- Sonata de Otoño.

La gran Marisa Paredes interpreta de nuevo a una de esas señoras glamourosas que nadie como ella sabe hacer: y este texto guarda una curiosa afinidad con el de Tacones lejanos -que para nosotros fueron cercanos, estábamos en segunda fila, casi oiamos la respiración de la diva-, se trata de la radiografía de una relación madre-hija complicadísima, retorcida.. aunque quizá la afinidad no sea tan casual, y Almodóvar homenajeara conscientemente la película.
Nuria Gallardo reprocha aquí a su madre prácticamente su vida entera, más que reprochar le escupe, le zahiere con su odio.. la Paredes permanece atónita casi toda la función, no puede explicarse qué ha fallado, qué fue mal.. y no tiene demasiadas oportunidades de hablar desde dentro de sí misma,.. sólo una en realidad; quizá hubiera hecho falta un poco más.

Hay momentos solemnes, bastantes, y brillantes, como el duelo pianístico entre madre e hija -no hace mucho vimos otro parecido en la película alemana Ping pong, de la que hablamos-..

A mí me hacía ilusión ver a Marisa Paredes en un teatro importante, con uno de esos grandes carteles que aparecen en Todo sobre mi madre..; está grande, como no podía ser menos -como curiosidad, el día posterior al estreno, ya lo conté en el blog de Ripley, la vi asomada en el balcón de su casa, en camisón y señalando algo a la que parecía ser su asistenta...-.

Y magnífica está Nuria Gallardo en este drama profundo, impresionantes también sus pies gordezuelos cuya desnudez cobra importancia capital en la función.. sin duda tienen un alto valor simbólico, la hija mediocre despojada de todo lo superfluo, en su esencia, en pañales, echando en cara a la madre envarada y desde su punto de vista altiva y superficial, todo lo que nunca intentó siquiera darle.

(Sonata de otoño, de Ingmar Bergman. Versión de José Carlos Plaza y Manuel Calzada. Dirigida por José Carlos Plaza. Marisa Paredez, Nuria Gallardo, Chema Muñoz, Pilar Gil. Teatro Bellas Artes, Madrid.)

CHIRIGÓTICAS. Teatro Alfil, Madrid. Dramaturgia y dirección, Antonio Álamo. Con Teresa Quintero, Ana López Segovia, Alejandra López Segovia y Pepa Rus.

Mucho tiempo sin visitar el entrañable Teatro Alfil de la calle Pez y no nos arrepentimos, porque nos dimos una jartá de reír. Cuatro chirigoteras gaditanas despliegan toda su gracia y talento, que no son pocas, en una serie de números a cual más saleroso: las vendedoras del mercadillo, la rememoración de la boda de una de ellas.. Son chirigotas, pero es mucho más: es puro teatro.
Los números musicales, como suele pasar en el Alfil, brillantes.

Recomendada.. como poco.

((Despedimos en la barra de vídeo al bueno de Felix da Housecat y damos la bienvenida a Nena Daconte, el dúo que nunca pensé tendría cabida en esta página, pero la tienen, no me importa cambiar de opinión, sobre todo si es para bueno. Me gustan. Tenía tanto que darte..
Como yo a vosotros, amigos blogueros. Besos)).