Hace un tiempo, sulfurado ante los tópicos y prejuiciosos ataques a Benidorm que estaba escuchando, un buen amigo me comentó, con su habitual empaque madrileño: "Pero no te molestes, Justo, deja ya de defender siempre a Benidorm, si Benidorm se defiende por sí solo". Tenía toda la razón. Así es que me limitaré a piropear a la ciudad, ahora que se cumplen 30 años desde que mis padres mudaron el lugar de vacaciones a este singular enclave -yo venía de pasar unos días intensos nada menos que en Ibiza, y al principio, por supuesto, me permití contemplarla con aires despreciativos-.



De lo equivocado que estaba no tardé en darme cuenta. Aunque sólo fuera porque ese mismo verano conseguí mi primer empleo temporal, como relaciones públicas de una discoteca -es un decir, en realidad era repartidor de flyers de un tugurio con barra libre: me recuerdo estrenando una camiseta blanca y verde sin mangas, que entonces era lo más, muy atrevida-; me enganché a fondo con un amor primerizo con el que aún mantengo relación, y a quien de hecho he visto estos días; me inicié y licencié en bares de ambiente en una compañía inmejorable y memorable, y sentí por primera vez la noción de comunidad gay que ahora veo tan difusa.
MEMORIES / DAVID GUETTA ft KID CUDY
Sexy, acogedora, fotogénica, generosa, desacomplejada, cambiante y ambivalente, moderna y retro a un tiempo -y ahora también indie-, democrática, ecológica, emprendedora, compasiva, accesible, tierna, polifacética, cosmopolita, divertida, marchosa, sorprendente ciudad de Benidorm, volcada en distraer a la gente, un paraíso prêt-à-porter para múltiples gustos y edades, que da todo lo que tiene cada año, en un afán inmenso por satisfacer. ¡Y a sólo unos kilómetros de Altea! Su reverso sibarita. ¡Gracias por todo!
Y este era, sin duda, el año de hablar con María Jesús, y de felicitarla. Aquí me tenéis, que incluso aventuré a mi madre y hermana en la batalla -lo pasaron pipa-, compramos el nuevo disco -Pensando en ti, se llama- aunque un buen amigo bloguero comenzó a whatsapearme en plena actuación, con lo que tuve que hacer un esfuerzo para no dispersarme. En la foto de abajo, un envase de pollo asado con la propaganda del show de esta auténtica campeona.
¡ADIÓS, BENIDORM! HASTA PRONTO
El próximo capítulo desde Bucuresti,
donde me encuentro ya hace unos días...