martes, 7 de diciembre de 2010

EL CUADERNO BENZEMA (I)



Hace sólo unos años, me hubiera dedicado a recortar fotos de las revistas y periódicos y pegarlas en una libreta o agenda en su honor. Ahora, en la era digital, lo que he hecho es abrir una carpeta propia en un lugar destacado de mi PC, sección Imágenes. Es el cuaderno Benzema, que cualquier día va a estallar de lo abultado que está ya.. y es que no me resisto, foto que veo, foto que capturo: os paso únicamente algunas, todas no caben en la página...

¡CAMISETA ARRIBA!









Es un gesto muy suyo, que a mí me recuerda un poco al de Lino -el del célebre Carlitos de Charles M. Schulz- con la toalla, encubriendo su timidez. En este caso hay también algo de tic, me parece, aunque también pueda intuirse un deseo subliminal de lucir abdominales, tetillas y hasta ombligo.. no seré yo quien trate de disuadirle de este singular hábito... Claro que, bien miradas las imágenes, también puede que haya por medio motivos relacionados con la higiene -la camiseta como babero- o gestos automáticos relacionados con creencias o rituales -última foto-.

REQUETEGUAPO





¿Algún problema?



Chulete y consentido, todo un beur de los madriles



¡Karim lava más blanco!

WHAT IS LOVE 2K9 / KLAAS MEETS HADDAWAY




¿Elegiría él mismo la camiseta?



Filosófico y meditativo, que para eso es francés



De crema, a tono con el sofá, en un alarde de saber estar



Es muy importante marcharse o llegar de la manera adecuada, con temple



¡Un portento de chico! Y seguro que se marca un rap



...con zapatillas, quiero un poquito de libertad


Y pronto la parte 2... con sus fotos más sexys





Karim Benzema es un futbolista francés, de origen argelino. Comenzó en el equipo de su ciudad, Lyon, y desde el año pasado juega en el Real Madrid. De carácter reservado, aunque se le adivina travieso y juguetón -adora Brasil, lo que indica una pulsión hedonista-, cuando fue fichado por su actual equipo era considerado una de las grandes promesas del fútbol; de momento, y aunque la esperanza se mantiene, se considera que no ha dado de si todo lo que puede, y en principio ello se atribuyó a problemas de integración. No fue llamado para formar parte de la selección nacional francesa en los Mundiales de Sudáfrica -y así le fue al equipo, podría decir alguien-. Desde antes de venir a España, ha sido chico Korador, puesto que ostenta desde entonces con donaire. El domingo 19 cumple veintitrés años.

(Las fotos son de procedencia múltiple, y de autores que no he podido identificar. Agradezco especialmente a la página xtasis.org su seguimiento minucioso de Benzema).

domingo, 5 de diciembre de 2010

FONCHITO Y SU MADRASTRA BUENA



Justiniana tenía los ojos como platos y no dejaba de accionar. Sus manos parecían aspas:

-¡El niño Alfonso dice que se va a matar! ¡Porque usted ya no le quiere, dice! -pestañeaba, aterrada-. Está escribiéndole una carta de despedida, señora.

-¿Es éste otro de esos disparates que...? -balbuceó doña Lucrecia, mirándola por el espejo del tocador-. ¿Tienes pajaritos en la cabeza, no?

Pero la cara de la mucama no era de bromas y doña Lucrecia, que estaba depilándose las cejas, dejó caer la pinza al suelo y sin preguntar más echó a correr escaleras abajo, seguida por Justiniana. La puerta del niño estaba cerrada con llave. La madrastra tocó con los nudillos: "Alfonso, Alfonsito". No hubo respuesta ni se oyó ruido adentro.

-¡Foncho! ¡Fonchito! -insistió doña Lucrecia, tocando de nuevo. Sentía que la espalda se le helaba-. ¡Ábreme! ¿Estás bien? ¿Por qué no contestas? ¡Alfonso!

La llave giró en la cerradura, chirriando, pero la puerta no se abrió. Doña Lucrecia tragó una bocanada de aire. El suelo era otra vez sólido bajo sus pies, el mundo se reordenaba después de haber sido un resbaladizo tumulto.

-Déjame sola con él -ordenó a Justiniana.



Entró en el cuarto, cerrando la puerta a su espalda. Hacía esfuerzos por reprimir la indignación que iba ganándola, ahora que había pasado el susto.
El niño, todavía con la camisa y el pantalón del uniforme de colegio, estaba sentado en su mesa de trabajo, la cabeza baja. La alzó y la miró, inmóvil y triste, más bello que nunca. A pesar de que aún entraba luz por la ventana, tenía encendida la lamparilla y en el dorado redondel que caía sobre el secante verdoso doña Lucrecia divisó una carta a medio hacer, la tinta todavía brillando, y un lapicero abierto junto a su manecita de dedos manchados.
Se acercó a pasos lentos.

-¿Qué estás haciendo? -murmuró.

Le temblaban la voz y las manos, su pecho subía y bajaba.

-Escribiendo una carta -repuso el niño en el acto, con firmeza-. A ti.

-¿A mí? -sonrió ella, tratando de parecer halagada-. ¿Ya puedo leerla?

Alfonso puso su mano encima del papel. Estaba despeinado y muy serio.



-Todavía. -En su mirada había una resolución adulta y su tono era desafiante-. Es una carta de despedida.

-¿De despedida? Pero ¿acaso te vas a alguna parte, Fonchito?

-A matarme -lo oyó decir doña Lucrecia, mirándola fijo, sin moverse. Aunque, después de unos segundos, su compostura se quebró y se le aguaron los ojos-: Porque tú ya no me quieres, madrastra.

Oírselo decir de esa manera entre adolorida y agresiva, con la carita torciéndosele en un puchero que intentaba en vano frenar y usando palabras de amante despechado que desentonaban tanto en su figurilla imberbe, de pantalón corto, desarmó a doña Lucrecia. Permaneció muda, boquiabierta, sin saber qué responder.

-Pero, qué tonterías estás diciendo, Fonchito -murmuró al fin, sobreponiéndose sólo a medias-. ¿Que yo no te quiero? Pero, corazón, si tú eres como mi hijo. Si yo a ti...



Se calló, porque Alfonso, dejando caer su cuerpo sobre ella y abrazándose de su cintura, rompió a llorar. Sollozaba, con la cara aplastada contra el vientre de doña Lucrecia, su pequeño cuerpo conmovido por los suspiros y con un jadeo ansioso de cachorrillo hambriento. Era un niño, ahora sí, no había duda, por la desesperación con que lloraba y el impudor con que exhibía su sufrimiento. Luchando para no dejarse vencer por la emoción que le cerraba la garganta y había mojado ya sus ojos, doña Lucrecia le acarició los cabellos. Confundida, presa de sentimientos contradictorios, lo escuchaba desahogarse, balbuciendo sus quejas.

-Hace días que no me hablas. Te pregunto algo y te das la vuelta. Ya no me dejas que te bese ni para los buenos días ni las buenas noches y cuando regreso del colegio me miras como si te molestara verme entrar a la casa. ¿Por qué madrastra? ¿Yo qué te he hecho?



Doña Lucrecia lo contradecía y lo besaba en los cabellos. No, Fonchito, nada de eso es verdad. ¡Qué susceptibilidades eran ésas, chiquitín! Y, buscando la forma más atenuada, trataba de explicárselo. ¡Cómo no lo iba a querer! ¡Muchísimo, corazoncito! Pero si vivía pendiente de él para todo y lo tenía siempre en la mente cuando él estaba en el colegio o jugando al fútbol con sus amigos. Ocurría, simplemente, que no era bueno que fuera tan pegado a ella, que se desviviera de esa forma por su madrastra. Podía hacerle daño, zoncito, ser tan impulsivo y vehemente en sus afectos. Desde el punto de vista emocional, era preferible que no dependiera tanto de alguien como ella, tan mayor que él. Su cariño, sus intereses debían compartirse con otras personas, volcarse sobre todo en niños de su edad, sus amiguitos, sus primos. Así crecería más pronto, con una personalidad propia, así sería el hombrecito de carácter del que ella y don Rigoberto se sentirían después tan orgullosos.

(...)

ELOGIO DE LA MADRASTRA / MARIO VARGAS LLOSA (Ed. Tusquets)

Elogio de la madrastra, publicada por primera vez en la colección erótica La sonrisa vertical en 1988, y dedicada precisamente al director de la misma, Luis García Berlanga, es una novela corta de Mario Vargas Llosa.



Su lectura me ha producido un efecto raro, ya que por momentos me parecía adentrarme en el mundo dulcísimo y venenoso a un tiempo de la Condesa de Ségur, con esos diálogos primorosos y los flecos aleccionadores. Pero la obra -que transcurre en una Lima que parece atemporal- está infectada con el virus perverso de Sade, Laclos o Sacher-Masoch, que conectan muy bien con el universo de su autor: la sensibilidad extrema, los entresijos de las relaciones de poder...
Estructurada en torno a distintos cuadros -de Fra Angelico a Francis Bacon-, nos presenta además a un personaje que es en si una isla y un relato propio: don Rigoberto, personaje flaubertiano, que se redime a través de un meticuloso ritual de aseo personal perpetrado a diario.



Es una novela turbadora, diferente, que no ha hecho sino abrirme el apetito para seguir adentrándome en Vargas Llosa, de quien sólo había leído hasta ahora Los cachorros.

(El cuadro es Alegoría del Amor, de Agnolo Bronzino -s XVI-)

sábado, 4 de diciembre de 2010

MUJERES Y HOMBRES DE EGIPTO Y DE ISRAEL






Al principio es una comedia almodovariana, de un kitsch subido y estilismo de rompe y rasga. Pero, conforme avanza el metraje, nubarrones negros se ciernen y acaban por descargar toda la tensión acumulada...
Mujeres de El Cairo es una película del egipcio Yousry Nasrallah, que se ha mantenido meses en cartel en Madrid, gracias, me imagino, al boca a boca, ya que tampoco ha contado con demasiada publicidad; su guionista se dio a conocer con la película El edificio Yacoubian, adaptación de una conocida novela y que, como esta, muestra el conflicto entre islamismo y modernidad en sus mil aristas.
En este caso se centra en la situación endeble y titubeante de la mujer en Egipto, que da un paso hacia adelante y dos hacia atrás... y este encorsetamiento empecinado de los sectores fundamentalistas enquistados en el poder condena a la inmovilidad, la injusticia y el ostracismo a la sociedad entera, incluidos los varones... Pero no temas adentrarte en la película, que es bastante más que un mero panfleto: es un ejercicio de estilo, fascinante y contundente a un tiempo.
El hilo conductor es una periodista televisiva -sensacional Mona Zakki-, para la que el fin no justifica los medios... su batalla cotidiana va a cobrar una índole moral insospechada, que va a salpicar su vida entera.

TRAILER `MUJERES DE EL CAIRO´



Mujeres de El Cairo. D. Yousry Nasrallah. Mona Zakki, Mahmoud Hemeida, Hassan El Raddad, Sawsan Badr, Rihab El Gamal. Cines Golem, Madrid.

OS PRESENTO A HASSAN EL RADDAD







Champy preguntó por él cuando la cabecera del blog era un fotograma de Mujeres de El Cairo. Y los deseos de mi amigo son órdenes para mí. Este es Hassan El Raddad, un actor egipcio en alza. Si arriba podéis fijaros en sus pies, aquí son sus ojos... ¿alguien puede resistirse? (La mayoría de las fotos son de Sharif Amar).

Y UNA BUENA NOTICIA...



Harel Skaat, el israelí a quien voté para la Eurovisión 2010 -y que a muchos de vosotros me consta que os gusta igual o más que a mí- ha salido públicamente del armario, semanas después de hacerlo un conocido cantante italiano, Tiziano Ferró. El efecto Ricky Martin está siendo irresistible... ¿quién será el siguiente?



MILIM / HAREL SKAAT



De momento disfrutemos de nuestro Harel, que canta, además, fenomenalmente. ¡Enhorabuena, campeón!

miércoles, 1 de diciembre de 2010

¿QUIÉN ES ESE CHICO?



Mil cretins, de Ventura Pons

Con las nuevas hornadas de chicos de teleserie no damos abasto; tanto es así que no estaría de más un curso interactivo who´s who para blogueros despistados... en mi caso, recién familiarizado con los cañonazos de El internado, Martín Rivas y Yon González, me percaté de que un tal José Ángel Trigo venía pisándole los talones en su propio terreno. Con un retraso considerable me colgué de Pablo Rivero, el rubiales de Cuéntame, para darme cuenta a continuación de que quien ahora acapara las atenciones es su hermano Carlitos, o sea Ricardo Gómez.



No he visto Águila Roja, ni los Gavilanes o La pecera de Eva ni -pecado mortal- el Física y Química que ha generado una cantera Super Pop -¿dónde está Maxi Iglesias?- al estilo de Al salir de clase, y esas novísimas series que se suceden unas a otras y que están generando ese vertiginoso star system me abruman.. porque he de confesar que hoy por hoy la ficción nacional a la que soy absolutamente fiel es a la de Concha Velasco, Carmen Maura, Lola Herrera y Alicia Hermida, las Chicas de Oro, donde no aparecen estos pipiolos...

(Luis Fernández, Culebra en la serie Los Protegidos)

El último sobresalto me lo he llevado esta tarde cuando en la página web de Fotogramas he visto una imagen de la próxima película de Ventura Pons, Mil cretins, basada en unos relatos del estupendo Quim Monzó -foto de apertura-. Ese muchacho que rememora a La Piedad, ¿quién diantres es? Me he atirado a la ficha técnica, pero al tratarse de una película coral aparecen montones de actores... y descartando he llegado a la conclusión de que se trata de Roger Berruezo o Marc Clotet, ambos procedentes del Planeta Teleserie y hasta ahora desconocidos totales para mí, aunque su nombre me sonara.

CHULOS Y FAMOSOS: ¿Quién es el chico del fotograma de arriba?

Candidato 1: ROGER BERRUEZO




Diríase que este guapazo (Girona, 1985), no se arredrará ante nada hasta conseguir su objetivo: clavarse en nuestra retina para a continuación demostrar sus dotes interpretativas. Eso lo deducimos por esas poses casi descaradas con que nos obsequia, insolente, ávido de ese triunfo tan caro en un mundo, el suyo, de gavilanes.
Me da que es él el del fotograma, por las aletillas de la nariz mismamente o los pezones como botoncillos, aunque no estoy seguro del todo.

Candidato 2: MARC CLOTET




Profesor de Gimnasia en FyQ -según me acabo de enterar- este barcelonés del 80, que luce tan guapo en estas fotos que hizo para la revista Shangay en Fuerteventura, está aún lo suficientemente fresco como para protagonizar también la escena Piedad de Mil cretins. Me gustaría haberle visto actuar para hacerme una idea aproximada de su perfil.. por las imágenes parece que su estrategia de seducción difiere de la de Roger: él quizá nos echa el lazo valiéndose de su lado tierno.. no olvidéis que no pasa de ser una estratagema.
Tampoco me atrevería a jurar que no es el chico de arriba.

Y DE REGALO...



Y aquí está un chico encantador que también fue serpiente de verano, aunque él en vez de actuar cantaba. Se llama Tony Frontiera, es mallorquín y se dio a conocer en los 70, en la línea melódica de su paisano Lorenzo Santamaría. Algunas de sus canciones sonaron bastante en las emisoras: fue el caso de Todavía creo en el amor, Cuando seas mía o esta preciosa La última vez, con una letra que muy bien podría interpretarse como una canción de amor entre dos hombres. Me ha emocionado volverla a escuchar... y volver a leer de Tony, gracias a la página Cuando calienta el sol.

LA ÚLTIMA VEZ / TONY FRONTIERA



Es la última vez que te quiero en secreto, que me callo tu nombre y me trago tus besos...
Es la última vez que te quiero en secreto, el amor que se esconde no es amor, sólo es miedo

jueves, 25 de noviembre de 2010

DE VUELTA A MI SANGRE DE AMOR CORRESPONDIDO



-¿Cuál fue la última vez que me viste?

Él la vio por última vez hace diez años, ocho años. Después nunca más. Fue en Cocotá, Estado de Río. En la plaza, del lado de la iglesia ¿verdad? ella le fue al encuentro, tenían cita ¿o cómo fue la cosa? de ahí salieron juntos, hasta el Club Municipal, a bailar toda la noche. ¿Y qué más pasó con ella? Estuvieron en el baile hasta las dos y media de la madrugada, después se fueron a un hotel a hacer sus cosas ¿está claro? aquella noche.

-¿Y nadie se dio cuenta, que una chica de quince años entraba a un hotel?

En el club había mucha gente, el pueblo no era muy grande, seis mil personas, seis mil habitantes. Pero se podía ir a un hotel, sin problemas, no ahí, en otro pueblo cerca ¿está claro? llegaron y tomaron una cervecita y demás. Fueron en automóvil, en esa época él tenía un Maverick, otros tiempos, después él entró en picada, y nunca más tuvo automóvil. El año que viene se va a comprar uno financiado, si Dios quiere.


LA DISTANCIA / ROBERTO CARLOS


-¿Qué baile era ese?

Era un baile con música de Roberto Carlos, todo el tiempo, toda la noche discos de Roberto Carlos. También había otros lugares para ir a noviar, estaba la pileta de natación, para unos señores baños, y la cascada. Se subían por las piedras, se ponían el bikini y el pantaloncito de baño, se metían entre los árboles, ahí mismo está la selva de veras.

(...)

-Dicen que me llevaste una vez entre unos matorrales, solos lejos por el campo ¿es cierto?




Fue a la de pelo negro que él se llevó a los matorrales, una cuestión muy diferente. La rubia fue en el hotel, la María da Gloria. Fue lo siguiente: llegaron a la pieza, se dieron una ducha ¿no? la ropa no había modo que ella se la sacase. Él se puso medio furioso. La agarró con fuerza, "¡No!", gritó ella, "¡A acostarse se ha dicho!". Él la acostó y le sacó la ropa, se empezaron a besar, a morderse y esas cosas. Ella lloraba como loca, desesperadamente. Entonces fue que él habló, "M´hijita, es inútil, de aquí no te vas a escapar, la noche es tuya y hay que aprovecharla". Y una serie de palabrerías que no se terminaban nunca. Estuvieron tres años de novios, qué joder, le tocaba a él y no se la iba a dejar a otro. Digamos que él la dejaba como tenía pensado, y otro tipo venía y se la mandaba al buche en vez de él, entonces el embromado era él después de tres años de novios ¿está claro? Por eso se lo dijo a ella. Y le enseñó cómo se hacían las cosas, la puso para abajo, y para arriba, la mordió toda, hizo que ella lo mamara todo, que lo lamiera por todas partes ¿está claro? Fue una orgía total ¿verdad? hubo de todo, hubo una que lloró, hubo risa más tarde, ella se empinó varias copas.

-No es cierto, yo nunca tomé en la vida. A mí me descompone la bebida, en seguida vomito, o me da dolor de cabeza muy fuerte.




(...)

(...) Pero a ella le gustó demasiado aquello la primera vez, "No te gustó tanto porque dolió muchísimo ¿verdad?", "No, el problema es el siguiente: yo tendría que haberte hecho caso, Josemar, y dejar que me hicieras esto el primer día que te conocí". Y ahí él le dijo, "Eso imposible porque cuando te conocí tenías doce años ¿o menos? en aquella época debías tener diez años. Yo nunca te habría hecho esto ¿está claro? ahora sí, ya estás en buena edad, aunque lo mismo te dolió". ¡Él andaba loco por ella!

-No me acuerdo de cómo era ese dolor, por más esfuerzo que hago no puedo acordarme.


(...)



Sangre de amor correspondido (1982) no tiene nada que ver con vampiros, a pesar de lo que pudiera parecer por su título. Fue la penúltima novela del argentino Manuel Puig (1932-1990), el escritor arrebatado y sensual, pionero en tantas cosas, abanderado de la vida, del erotismo, de la cultura icónica del pop.



SANGRE DE AMOR CORRESPONDIDO / MANUEL PUIG (Ed. Seix Barral)

Sangre... utiliza un juego de preguntas y respuestas -en el que se cuela algún intruso- para narrar una pasión adolescente que se desfigura en el recuerdo. La recreación del espacio y del tiempo -los años 70 de un pueblo brasileño-, el retrato del arrollador y carismático Josemar -carne de cañón-, la crónica de su fracaso anunciado; la pasividad enfermiza de su prometida favorita, la María da Gloria que se queda tejiendo y destejiendo su tela tras la marcha traumática del noviete en quien deposita la vida, es apasionante, y apasionada..

La he releído estos días, o quizá debería decir leído entera por primera vez, ya que en su momento -cuando apareció en el mercado- dejé la novela a un amigo antes de acabarla, deseoso de compartirla con él.. pero nunca más se supo. A veces ocurre que idealizamos una lectura en la distancia y al cabo de un tiempo no resiste la confrontación con la realidad: pero este no ha sido el caso. Sangre de amor correspondido ha salido más que airosa de la batalla contra el recuerdo.

¡QUÉ BUENA ES LA MATUTE!



La noticia de su premio Cervantes me ha pillado trabajando en clase un texto de ella con mis alumnos. No voy a mentiros: sólo he leído su Aranmanoth, una de sus últimas novelas, pero me pareció tan maravillosa -es una fábula que contiene una explicación completa de la vida y de la muerte, de la historia, en fin, de los humanos; y eso, que parece tan cargante y ambicioso, expresado con una sencillez y una amenidad apabullante- que Ana María Matute es una de mis asignaturas pendientes, estoy deseando pillar el Olvidado Rey Gudú y también obras de su primera etapa.. Y ella, como personaje, es adorable.



¡Enhorabuena!

(Los cuadros son: O pescador, de Tarsila do Amaral; Retrato de Joaquim Rego Monteiro y Leda e o cisne, de Vicente do Rego Monteiro, Adán y Eva, de Tamara de Lempicka y el Aranmanoth de Elisabeth Nogales.)