

No ha sido hasta estos últimos años que me ha llamado la atención Kim Basinger, quizá a raíz de su bad girl a lo Veronica Lake en L.A. confidential. Pero fue con The door in the floor (2004, Tod Williams; en español Una mujer difícil, adaptación de una novela de John Irving, A widow for one year) cuando aspiré al completo su fragancia. Hay mujeres que de tan bellas son en su juventud inabarcables para los demás y para ellas mismas, que no saben cómo gobernar ese caudal que las arrolla. Y es sólo con el tiempo que se aparecen aún hermosas y al fin conscientes, empuñando ya las riendas de su sublime declive y capaces de desmoronar al más pintado.

Sabiendo que el favor de los dioses tenía un límite, la Elegida coteja y compara hasta que melancólica pero juiciosa emite sus cantos de sirena para atrapar en las redes a sus admiradores rendidos, a quienes, ahora sí, ofrece un tesoro calibrado...
En Brazos de la Mujer Madura. Kim Basinger es un prodigio...
(En anteriores episodios, Ángela Molina).
SUSPIRIA / CAPÍTULO 2
La neoyorquina Suzy Banyon ha llegado al aeropuerto de Friburgo, donde se ha desencadenado una violenta tempestad. Tras varias intentonas baldías, al fin logra parar un taxi, cuyo conductor no es precisamente la alegría de la huerta... al llegar a la Academia de Baile donde va a residir y estudiar a un tiempo, contempla cómo una joven abandona el edificio despavorida, profiriendo extrañas sentencias... y a ella no la dejan pasar, porque alguien en el telefonillo dice que no la conoce de nada. A continuación nos introducimos en la geométrica mansión, donde va a suceder algo espantoso, desorbitado...
(Suspiria está basada en una novela de Thomas de Quincey. Gracias a Geezors, que la bajó al youtube).
UN COLECCIONABLE KORADOR





























