domingo, 21 de octubre de 2007

LA POBREZA ES EVITABLE




Esta mañana en Madrid, a lo largo de la semana en 50 localidades españolas y en muchísimas del mundo hemos salido a la calle para protestar por la situación que ocasiona que millones de personas vivan en la pobreza o mueran de hambre.
Éste es sin duda el principal problema que existe, y no los que se inventan los grupos de presión a diario, es el horror primero, aquello que debería figurar en primer plano en todas las agendas de partidos políticos, movimientos sociales y ciudadanía, porque se puede evitar, dado que todo se produce por unas causas muy concretas, que tienen nombre y apellidos. ¿Vamos a seguir permitiendo que esto siga así? ¡Rebelémonos ya! Y exijamos que los partidos que se presentan a las elecciones informen sobre su balance en este campo y su programa de actuaciones, y se comprometan a una política de cooperación que no esté subordinada a inversiones ni intereses comerciales.
((La marcha transcurrió serena y festiva en Madrid, en una mañana muy soleada. En las fotos el oso y el madroño engalanados, Gran Wyoming y Sanogo Kororoumou Gariko, de Senegal, representante de la organización de campesinos y productores agrícola del África occidental (ROPPA – Reseau des Organisations Paysannes et des Producteurs agricoles de l’Afrique de l’ouest- Besos)).

jueves, 18 de octubre de 2007

EL NOVIO DE PE QUE MÁS ME GUSTA





Nacho Cano no me dice nada y Tom Cruise me da repelús. Con Matthew MacCounaghey la cosa mejoró, pero no sé, no me acaba tampoco de gustar del todo. Ha habido, dicen, otros, más efímeros -y si es verdad lo de Nicholas Cage quizá cambiaría el título de esta entrada, porque siempre me ha encantado-, incluso algo se rumoreó de Orlando Bloom, Salma Hayek y hasta sobre ¡Bono U2!. Lo que parece claro es que Penélope Cruz es capaz de seducir a quien se proponga, y desde aquí nos alegramos por ella.


Pero lo de Javier Bardem ciertamente me ha sorprendido: no sé por qué, pero no me daba el perfil. ¿Os acordáis de lo remisa que estuvo siempre Pe a hablar de la película Jamón, jamón -donde se dieron los dos a conocer- y que incluso tuvo una larga época de misticismo porque no quería saber nada del destape y el erotismo de alto voltaje de aquella película? Cualquiera pensaría que le desagradaba el recuerdo de Javier encima de ella, magreándola y suliveyándose con sus pechos cántaros de miel, que dirían Carlos Mejía Godoy y los de Palacagüina, con el toro de Osborne al fondo. Y quizá le agradaba y desagradaba tanto a un tiempo que, ahora, más sabia y experimentada, ha retornado a ese casi principio de los tiempos.

Nunca ha sido Javier Bardem uno de mis máximos favoritos, aunque le haya tenido respeto y simpatía, sobre todo en su primera etapa -no es que ahora no me guste, pero está tan reconocido que cansa- y recuerdo, entre sus interpretaciones, la que para mí es más memorable, tanto que me ha hecho, alguna vez, llorar de emoción: la de Los lobos de Washington, de Mariano Barroso.

Pero me ha encantado ver esas fotos de ellos dos en la playa de las Bahamas, se les ve felices, transmiten alegría, y proyectos, y juventud. Bien mirado, creo que se complementan muy bien. Y he repasado las fotos de él como más nos gusta, con poca ropa, en la época en que carecía de tantas responsabilidades y era todo menos trascendente. Entonces a Javier, que siempre ha sabido posar, le gustaba lucir sus encantos y aprovechaba la menor ocasión para hacerlo: cuidaba mucho de sus incipientes fans, y eso es algo que siempre le agradecimos: viéndole así, ¿hay alguien que pueda resistírsele?
Ahí os dejo este legado, que imagino más de una conocíais de memoria, y por supuesto en nombre de todos les deseamos, a los dos, que lo disfruten como mejor puedan, y ojalá les dejen hacerlo.

((Ah, y el novio de Ana Obregón que más me gusta es... Darek, por supuesto)).

MILÁ GH9
De Mercedes Milá se podrá decir o pensar lo que se quiera, pero es el equivalente televisivo o periodístico de lo que son o eran Rocío Jurado, Raphael o Massiel en la canción, es decir, un fenómeno de los que no va quedando casi ninguno. Luego el fenómeno nos puede alucinar, repugnar, embriagar... ya depende de cada cual.

La traigo a colación, aparte de por seguir con la frivolidad que hoy me embarga, porque leí en la prensa el estupor que causó su último peinado en la gala de la semana pasada de GH9, que fue calificado de ridículo, y yo, como no la vi, pregunté, y mi madre y mi hermana me confirmaron que fue algo increíble, como su actitud, y he buscado imágenes en la red, ya supongo que ésta que adjunto no tendrá nada que ver, pero me divierte enormemente la cantidad de cosas que esta mujer es capaz de hacer para que no decaiga la audiencia de su programa -aunque parece que va en picado- y está claro que ella es lo mejor del show reality, porque siempre ha sido un show en ella misma y de hecho quien más y quien menos nos acordamos de algún momento de oro de algunos de sus programas, y cómo no, de sus gesticulaciones teatrales.
A mí la Milá y sus desparrames me divierten, como veis, no soy de aburrirme en sus espacios, lo que ocurre es que ya no los veo, porque aunque no tengo nada contra la fórmula GH, las chicas y chicos que van...me dicen más bien poco, y tras la inolvidable primera edición no me he vuelto a enganchar.

En el TOP KORADOR de localidades más asiduas a este blog, tenemos este mes:

1 1.- Madrid -ESP- (4)
- 2.- Albacete -ESP-(1)
- 3.- Benidorm -ESP- (1)
- 4.- Bayonne -FRANCIA- (1)
- 5.- Granada -ESP- (1)
- 6.- Ciudad de México -MÉX- (2)

((Sí, ha irrumpido Ciudad Chanante, en el número 2. En la foto, para quien no lo conozca -y sé de un querido amigo bloguero que no lo conoce-, el Patio de los Leones-. Muchos besos, y en la videoteca os planto a Facto Delafé y las Flores Azules que, ahora sí, van a por todas, con la canción El indio y el disco La luz de la mañana. Es natural, y es bueno: ¡DALE GAS!))

domingo, 14 de octubre de 2007

TRES ESCRITORES ESPAÑOLES

Los tres publican novela nueva, los tres me interesan, y los tres son la prueba de que hay una narrativa española contemporánea diversa, potente y creíble. Hablamos un poco de ellos. Orden estrictamente alfabético.

RAFAEL CHIRBES, EL HOMBRE SENTIMENTAL

A mí me enternece este escritor que es discreto y humilde, a pesar de la calidad de la obra que va articulando y del reconocimiento de tantos lectores a su valía, aquí y en otros países como Alemania. Su trilogía de la evolución de la sociedad española desde el desarrollismo hasta hoy -La larga marcha, La caída de Madrid, Los viejos amigos- parece que se amplía ahora a tetralogía con su nuevo libro, Crematorio -un título muy lógico si tenemos en cuenta que es lo único que puede ya quedar tras la desolación de Los viejos amigos, que para mí trata en realidad del miedo a la muerte-.
Chirbes realiza retratos corales, al modo de La colmena, pero con corazón; no desde arriba y majestuosamente, sin piedad por sus personajes o diseccionándolos como haría un entomólogo, sino absolutamente implicado y dolido, y si bien toma partido claramente por un modelo de sociedad que no se ha conseguido -la traición, la renuncia o el fracaso son temas clave en su obra- ello no conlleva sectarismo en la configuración y evolución de sus personajes, que discurren libres, porque él conoce las ambivalencias inherentes a toda persona.


Por mi parte, si tuviera que elegir una novela contemporánea ambientada en Madrid, elegiría sin duda La larga marcha -aunque transcurre en distintos escenarios-, mi novela favorita de Chirbes, de la que recuerdo con especial cariño el personaje de José Luis, que protagoniza párrafos delicadísimos, y gracias al cual nos podemos hacer una idea de lo que serían las vivencias, afanes y miedos de un joven homosexual en los años sesenta.

BELÉN GOPEGUI, DESDE LA TRINCHERA

Ella no es una escritora al uso, porque lo que más le interesa -o al menos da esa impresión- es la filosofía, y dentro de ella la filosofía política. Alguna vez la he oído decir que quizá cambie de instrumento, que no está segura de que una novela sea lo más eficaz en este momento -de hecho, cada vez escribe más guiones para cine-. Porque Belén Gopegui, a pesar de su procedencia social acomodada, o quizá precisamente por eso, es disidente, milita contra el modelo político y económico que tenemos y que se tiene ya prácticamente en todo el mundo, contra el hecho de que alguien tenga que trabajar para otro alguien, y siendo esa lucha su prioridad las novelas se las plantea como vehículos para hacernos llegar sus ideas.
Eso no quiere decir, ni mucho menos, que descuide la escritura, ni la trama ni la poesía.
Partiendo de premisas muy interesantes -por ejemplo, alguien pide a sus dos mejores amigos un millón de pesetas, y luego no puede o no quiere devolverlo-La conquista del aire-; un grupo de amigos deposita sus esperanzas en la formación de un grupo de teatro que representa, a domicilio, los sueños o fantasmas de sus clientes -Tocarnos la cara-; con el trasfondo del referéndum de la OTAN, seguimos las peripecias laborales de un joven trepa -recuerdo especialmente el bello personaje de su hermana-, comentadas por un peculiar coro como salido de una tragedia griega, que pondrá el oportuno contrapunto a cada paso -Lo real-.
Ahora, Gopegui vuelve con El padre de Blancanieves, donde, dicen las reseñas, la vida de una profesora de instituto cambia radicalmente a partir del retraso en el envío de una compra del supermercado, y la posterior queja interpuesta. Seguro que será interesante porque esta escritora guerrillera, absolutamente a contra corriente, es muy estricta y meticulosa, y nos hace reflexionar sobre las relaciones basadas en el poder, sobre nuestros vínculos más cotidianos observados desde otro prisma, porque para ella lo individual no existe si no es a través del sentido que le confiere lo colectivo.

JAVIER MARÍAS, CLÁSICO Y MODERNO

Realmente es difícil escribir sobre él, tantas cosas se han dicho ya. Con respecto a su pose o actitud, que tanto le reprochan sus enemigos, os diré que a mí me encanta, hay quien puede permitirse ser petulante o engreído y quien no, y él desde luego forma parte del primer grupo.
Y sobre sus novelas, pues... se cuentan entre las que más me han hecho disfrutar en los últimos años, las pocas que he leído, porque realmente sólo conozco Corazón tan blanco y las dos primeras partes de Tu rostro mañana, aparte de sus artículos de prensa -bien mirado, esto es un privilegio, porque me queda mucho por conocer-.
Aunque él es muy siglo XX en su tipo de erudición y en su rechazo a las nuevas tecnologías, su escritura me parece totalmente contemporánea, a diferencia de esos escritores y escritoras que triunfan hoy con un concepto de la novela decimonónico y extemporáneo, como si fuera posible mejorar Madame Bovary o Anna Karenina o En busca del tiempo perdido.

Las obras de Marías me parecen, sin embargo, vanguardistas y clásicas a un tiempo, como sólo puede permitirse quien posee un sólido conocimiento y una gran inquietud y curiosidad. Giran en torno a conceptos como el olvido, el remordimiento... y la trama, además, puede ser temporalmente apartada para dejar que irrumpa una disquisición, o una investigación histórica real, o un pensamiento que abarca varios capítulos y aunque en la acción propiamente dicha no acontezca nada a nosotros nos puede parecer que ha pasado una vida, repleta eso sí, de ideas y de imágenes, algunas de ellas tan vigorosas que parecen tarantinianas -ese episodio de la discoteca en la segunda parte de Tu rostro... con un individuo bastante cretino amenazado, su cabeza en la taza del váter, y la espada que un enigmático e implacable agente británico hace pender sobre su cabeza..., y mientras, en el club, la señora madura y obsesionada con su atractivo físico pensando si ese día también se encontraba seductora y hasta cuándo iba a resultar eso posible.


Vista, por otro lado, su merecida y extraordinaria repercusión internacional, no me extrañaría, y lo llevo diciendo bastante tiempo, que Javier Marías fuera, en unos años, nuestro próximo Premio Nobel, aunque a mí eso me dé bastante igual. Estos días publica la tercera y última parte de Tu rostro mañana.

AMIGOS DE LARGO RECORRIDO.((Cumplen años Román, viejo amigo y confidente de Ciudad Chanante, y Dominik, a quien conocí con quince y ha entrado ya en los cuarenta, en la Alemania que empecé a querer gracias a él. Y me envía desde la región murciana Juan -cómplice desde la Facultad-, un sobre enorme con sus artículos y entrevistas, que me encantan. Y el jueves salí por ahí con mi Luismi, amiguito y vecino en la época EGB, a quien recuperé hace poco después de un intervalo enorme, y con quien me siento feliz, nada más por el hecho de verle y de estar con él)).

jueves, 11 de octubre de 2007

KYLE XY, UN CHICO PRODIGIOSO


Desde hace unas semanas seguimos la serie Kyle XY, la del chico sin ombligo y sin memoria que aparece en un descampado de Seattle y es adoptado por una familia. Es muy entretenida, tiene un ritmo ágil, puede escucharse en versión original y su protagonista es muy bonico en todos los sentidos: su expresión de asombro es enternecedora -el actor se llama Matt Dallas-.

No pude seguir Hermanos y detectives, a pesar de lo que me gusta Diego Martín, pero es que..: la mayoría de series españolas que se hacen ahora -desde que empezaron las televisiones privadas, diría yo-... no sé si es que los guionistas trabajan a presión, o que no hay guionistas, o que las cadenas se creen que somos tontos -y quizá tengan razón, porque si han tenido éxito Los Serrano y cosas así es que el nivel muy alto no es-, y tampoco es que yo quiera ir de pureta, que a mí también me divierten en un momento dado los productos trash, pero todo tiene un límite; el otro día por ejemplo eché un vistazo a la nueva serie que decían era para adultos, Cuestión de sexo, con Guillermo Toledo, y me dieron ganas de salir corriendo.
Imagino que mucho tendrá que ver la política de las cadenas de intentar arrasar a toda costa y enseguida -en caso contrario las series se retiran de la parrilla-, porque es imposible gustar a todo el mundo al mismo tiempo, o si es posible tendrá que ser de otra manera, porque por más que repitas escenas de cocina con los padres, la abuela y los hijos desayunando cereales -ese topicazo que llevamos aguantando desde Médico de familia- no vas a interesar a todas las generaciones. Más valdría realizar series dirigidas a sectores concretos del público, con un mínimo de calidad, y apostar por ellas aunque no batan récords de audiencia. Mientras tanto, yo preferiré seguir viendo las series norteamericanas, algunas de las cuales son, últimamente, buenísimas -y tiene gracia que escriba yo esto, que siempre he sido un defensor a ultranza del cine español: claro que eso es otra historia-.

EL DOMINGO, INMENSO

Siguiendo con las consignas que propugnamos hace varias entradas, mis domingos siguen siendo radicales, y qué más radical que comprar de golpe dos CDs de Rocío Jurado en una tienda que había abierta, como hice el otro día. Fueron los discos originales -no me gustan las recopilaciones- Amor marinero y Como las alas al viento, que incluye una canción que podía haber sido uno de los grandes éxitos de la chipionera, encuadrado en lo que era su línea erótica, pero que se quedó a medio camino: Inmenso. Y otros temas preciosos y cantados estupendamente por nuestra cada vez más añorada Rocío, como La sed del mar.

Y, por último, os reflejo las fechas de la que creo es primera gira española de Benjamin Biolay -hasta ahora había actuado en Barcelona, hace poco en Málaga, me parece que nunca en Madrid-, que poco a poco se va haciendo aquí con su público. ¡Bienvenu!
3 de noviembre, Cartagena - Jazz Festival
6 de noviembre, Madrid - Sala Heineken
7 de noviembre, Valencia - Greenspace
9 de noviembre, Girona - Auditori Sala B
10 de noviembre, Barcelona - Sala Bikini

domingo, 7 de octubre de 2007

UNA TARDE-NOCHE EN EL EXPERIMENTACLUB


El viernes pasamos la tarde-noche en el Experimentaclub'07 de La Casa Encendida. Esto es lo que dimos de sí:


-De entrada vimos Uncommon sounds, un proyecto documental todavía en desarrollo, realizado por Xabier Erkizia y Dimitris Kariofilis -quienes luego llevarían a cabo por separado su performance, en la misma sala de audiovisuales-. Se trata de una reflexión teórica sobre la experimentación sonora y sobre el sonido en abstracto, muy interesante, con retazos de entrevistas a distintos músicos -por ejemplo, se comparan los atributos del sonido con los de la luz, se divaga sobre los samplings : me gustó la definición de éstos como citas sonoras.

-Faktor Bossar. Dúo compuesto por el suizo Markus Breuss y la japonesa Tsukiko Amakawa, absolutamente eclécticos, lo cual es su virtud y su principal defecto, porque si bien en determinados momentos cautivaron -esa irrupción de ella con el piano- en general cunde el desconcierto ante semejante amalgama -claro, que quizá sea lo que pretenden-. Tsukiko, multi-instrumentista avezada, nos demostró por qué se dice siempre que la mujer puede hacer con acierto más de una cosa a la vez: no paró un minuto.

-Xabier Erkizia. En una sala totalmente oscura este músico y productor vasco se concentró y reclinó de tal manera sobre sus aparatos eléctricos que nos dio la sensación de que estaba generando, en ese sagrado momento, el sonido primigenio, la fuente eterna que permanece y de la que todo mana. Profundo. Me transmitió y dejó con gana de más.

-ILIOS. Dimitris Kariofilis es un músico griego afincado en España -habla el idioma a la perfección, pero su físico delata con suavidad su procedencia: esos ojos almendrados, pelo castaño tirando a claro, mirada rasgada, elegancia milenaria..., me encantan los helenos-.
Puso en escena su obra, algo kubrickiana, Telos, sonora y visual. Hay otros mundos, pero están en éste, sería su máxima: el desenlace al que llegamos, guiados por su sabia e implacable mano, es atroz. Dimitris nos mantuvo en zozobra, y más que hubiéramos estado si no se hubieran producido constantes interferencias que, por el abrir y cerrar de la puerta, llegaban procedentes de otra sala, aquella en que las japonesas Crossbred practicaban, frente a frente, su ruidismo electrónico. Pero fue una auténtica aventura sumergirse en la atmósfera Ilios. Mi más entusiasta enhorabuena a él y a Xabier.

Como el festival se compone de eventos paralelos no pudimos disfrutar del trabajo de Crossbred, que tuvo lugar en el futurista Espacio E, ni del de los argentinos Frikstailers, que de entrada aparecían como lo más petardo de la jornada, pero... teníamos que cenar. -Por cierto que en el bar de Embajadores donde tomamos algo me pareció que un chico que había al lado era Pau Roca, el actor que hace de Aparisi en la entrañable película Pactar con el gato, y estuve tentado de decirle algo pero no estaba seguro.. y al final se fue-.


El fin de fiesta fue en el patio -un lugar ideal para conciertos, espacio no muy grande, techo elevadísimo, cantina minimal en una esquina...- con dos artistas del sello francés Active Suspension.
Hypo & EDH, chico y chica, Anthony y Emmanuelle, calentaron motores y nos obsequiaron con algunos momentos brillantes y de alguna manera pop, -bueno, inteligente electropop de bolsillo es la definición oficial: a mí me gustó mucho-, y la sorpresa llegó cuando un tipo curioso que había debajo de la mesa de trabajo -JA bromeaba diciendo que se la estaba chupando a Anthony- se irguió resultando ser O. Lamm, la estrella final del show, que nada más comenzar pidió a la gente que estaba sentada en el suelo que se pusiera de pie, aunque creo que lo hubieran hecho igualmente enseguida, tan fuerte fue la potencia rítmica que nos transmitió, sin ningún tipo de tregua.

El parisino nos llevó al regocijo rítmico y al desenfreno, convirtiendo el patio en una sesión dancefloor absolutamente imposible de explicar en palabras, una gozada sonora que él define como sexy noisy snowy y que si por él hubiera sido -y ni os cuento por parte del público, que estaba entusiasmado- se hubiera alargado más, pero... la organización era muy estricta. Coitus interruptus general, en lo más alto de la noche.

((La suerte es que a mi chico y a mí nos encanta la música electrónica -de hecho hasta discutimos sobre a quién de los dos le gusta más, ya veis qué desocupo-, por lo que no tenemos duda a la hora de asistir a estos saraos en los que disfrutamos más que un tonto con una tiza. Y luego están las modernas -chicas y chicos, claro- que acuden, las bailonas y las que marcan distancia, serenas y concentradas, es el ambiente ideal que no me cansa, y a JA le da por analizar el porqué de los motivos de alguna de las personas que acuden al evento, guiado por su atuendo y su actitud, y claro nos reímos mucho -ayer había una chica de vestido estampado rojo y blanco que era un filón- pero no penséis que somos criticonas, que lo hacemos con cariño, y a saber de nosotras qué dirán, el otro día seguro que nada malo, porque estábamos radiantes, bueno yo un poco mosca porque no me dejaban hacer fotos con flash y las que saqué, que podéis ver aquí, lo suyo me costaron. Cuando nos marchábamos, aún en trance hipnótico, nos dimos cuenta de que, aparte de modernas, el patio se había llenado de japonesas que no paraban de hacerse fotos. Besos. Ah, en la videoteca os cuelgo vídeos de O. Lamm, de su disco Monolith,¡qué fiera!))

jueves, 4 de octubre de 2007

ADÉNTRATE EN LA CIUDAD DE SYLVIE



Una ciudad. No la conoces pero te gusta. Porque antes te has fijado en alguien. Una chica. La buscas con la mirada. Puede estar en cualquier lado. Todas las mujeres tienen algo de ella. La terraza de un café. Conversaciones y gestos. Europa. Las bicis y los tranvías. La ciudad es vieja. Pero se renueva. La encuentras. La sigues por los recodos. Ella te conduce. La amas. La miras.
En total van a ser tres días. La anticipación, los hechos y la evocación. Se entrecruzan otras mujeres. Claro que ella a lo mejor tampoco es ella. Sin querer, la intimidas. Te encuentra. Quieres olvidar en la noche. Hotel Patricia, en una calle silenciosa. Los clochards y los vendedores de relojes. Entre ellos también hay apocalípticos e integrados. Las posibilidades son infinitas. También el amor que alguien proclama a Laure.
La feminidad es diversa. Elle. Tu la regardes. Estás en la ciudad de Sylvie. Ten cuidado, que el horror también acecha.


EN LA CIUDAD DE SYLVIA
/ DANS LA VILLE DE SYLVIE, de JOSÉ LUIS GUERÍN. Con Pilar López de Ayala y Xavier Lafitte. Rodada en francés -aunque apenas hay palabras- en Estrasburgo. Me encantó.

lunes, 1 de octubre de 2007

EL DOMINGO HA DE SER RADICAL


No sé cómo se hace la medición de la calidad de vida en las ciudades, pero una de las variantes que yo introduciría sería un sondeo de las posibilidades que tu localidad te ofrece en un domingo. Más allá de la misa de doce y el fútbol vespertino -clásicos populares para sectores definidos de la población- el domingo es un espacio vacío a rellenar tras el sprint alocado del fin de semana -aunque la actividad sea sólo mental, se depositan siempre expectativas- y en ocasiones el reinicio laboral del día siguiente es incluso más apetecible que esa espera en duermevela, sofocante. El domingo es la muerte, el final, y por eso está también relacionado con el sexo -lo percibo en mi barrio, las tardes dominicales son de ajetreo, aquí se rinde culto a Bataille-.

A mí me encanta el domingo, porque siempre me parece un riesgo, y desde cierto punto de vista lo que hagas ese día es más elegante y placentero, se saborea mejor y contrasta con la ordinariez de un viernes noche, por ejemplo, o con la cegadora plenitud sabatina. Pero para que esos planes dominicales lleguen a buen puerto se precisa la complicidad de la ciudad. Y en eso Madrid es un tesoro.
((Los cuadros son de la argentina Liliana Desrets, el primero -Domingo por la tarde-, y del norteamericano Thomas Kelly, -Palm Sunday in the platform bed-, el segundo. Los dos son de mi quinta. Casualidades)).

Pero de lo que yo quiero hablar hoy es de Radio Clásica -anteriormente Radio 2, de RNE-. Y es que ya sabéis que aquí somos muy de Radio 3, pero también de Radio 2; tanto es así que de un tiempo a esta parte casi son las únicas emisoras que escuchamos -a veces también Radio 1, o Radio Círculo-, y JA milita en esta opción estética y radiofónica con más furor y convencimiento aún que yo. Por mi parte, desde que no oigo las zarandajas de las emisoras convencionales mi calidad de vida -volvemos al asunto del principio- ha aumentado varios enteros.
Y ayer domingo, que estuve mucho tiempo solo en casa, volví a oír el programa de José Luis Pérez de Arteaga -JA siempre dice que es el hombre más culto de España- y por la noche el doblete de Pepe Hijes, con Ars sonora y Música viva.

Francamente, no creo que exista en los medios de comunicación españoles opción más radical para un domingo que estos programas que son los únicos en donde tiene cabida la experimentación audaz a cargo de los músicos clásicos de hoy.
Yo no soy un entendido en la materia -JA sí lo es algo, y de hecho por su iniciativa hemos ido un par de veces al Festival de Música Contemporánea de Alicante, cuya XXIII edición ha tenido estos días lugar- pero me da la impresión de que en el campo de la electroacústica hay un terreno fronterizo con la música electrónica que tiene cabida, por ejemplo, en el Sónar.

Y esa música tan desconocida en nuestro país que al fin y al cabo es el equivalente actual a las corrientes que en su tiempo representaron Bach o Mozart o Stravinsky o Schönberg es apasionante, y ayer tuve otra muestra de ello al escuchar las grabaciones y la entrevista que se realizó a Mercè Capdevila, una compositora barcelonesa que estrenaba una obra escrita, creí entender, para la radio, Música en Bruto, que me estremeció y salpicó de resonancias muy especiales mi domingo, un domingo dodecafónico, atonal, deconstruido, posmoderno. Y esta autora tan interesante me sedujo, además, en su manera de hablar, en su discurso, ya que comentó por ejemplo que, hablara la lengua que hablara -catalán, castellano, francés, inglés- siempre pensaban que era extranjera, como si esa versatilidad lingüística tuviera el contrapeso de no expresarse con resolución en ningún idioma: pero eso en sí es muy atractivo, es como si Mercè buscara a través de los sonidos de su obra expresar lo que no alcanza a decir cuando habla. Y que esa conversación así fluyera libremente, entre fragmento y fragmento de su última composición, fue un milagro más de los que sólo cabe esperar que ocurran en la anochecida incierta de un domingo.