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| Álex Barahona, un Romeo sin Julieta en el teatro Galileo |
Si has protagonizado más de una entrada de este blog -o una, si ha sido importante-, entonces estás de enhorabuena, porque ya eres todo un chico o chica Korador. Repasando mentalmente a quienes se han hecho acreedores de esta distinción, en el apartado masculino, suele tratarse si son actores o cantantes más de promesas o brillantes revelaciones que de galanazos
mainstream -aunque haya excepciones, por supuesto-. Claro que al hablar de futbolistas no puedo decir lo mismo, porque tanto Íker Casillas como Karim Benzema, por destacar a los dos en los que más he
reincidido, son primeros figurones -bueno, el segundo no lo era cuando apareció aquí por vez primera, pero se veía venir-. Y, me doy cuenta, prefiero el producto patrio al, por así decirlo, internacional, o por lo menos no me suelo fijar en los divos de Hollywood, sí más en actores europeos o de otras cinematografías que me resulten cercanas. Pero sobre todo en los españoles. ¿Será porque así puedo verles cuando debutan en las tablas? Y este año, precisamente, ha sido muy de teatro para los chicos Korador: Álex Barahona, Pablo Rivero, Diego Martín, Martín Rivas, Raúl Prieto...
Álex Barahona, la personificación de Romeo
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| Los actores de la función, metidos en el papel |
Nunca me arrepentiré lo suficiente de haber perdido la oportunidad de contemplarle en el exitoso musical con canciones de Joaquín Sabina
Más de 100 mentiras, que aún está en cartel... pero sin él. Este guapísimo treintañero madrileño sigue participando en mil y una series televisivas y debutó el año pasado en cine en la ópera prima de Vicente Villanueva,
Lo contrario al amor, de la que tanto hablamos en esta página. Ahora lo tenemos en el Teatro Galileo en un
Romeo muy particular y minimalista, ya que no hay escenografía alguna, y los tres actores del montaje -Javier Hernández y Bernabé Fernández, que está que se sale: los dos vienen de
El barco- recrean para el espectador la ilusión de la ciudad de Verona y hasta de... Julieta, que en ningún momento aparece en escena. Álex está espectacular en algunos momentos -y no hablo por hablar-, con su rostro alcanzado por el rayo de la ilusión o el engaño amoroso, transmutándose en el Romeo de todos los tiempos, el enamorado universal. La obra es una adaptación de Julio Salvatierra sobre el original de Shakespeare.
Pablo Rivero sigue ampliando horizontes
Y hablando de actores de la tele que se abren camino en el teatro, hemos de recordar que Pablo Rivero ha regresado a las Naves del Matadero del Teatro Español -donde ya debutara con La caída de los dioses- con la adaptación que el argentino Daniel Veronese ha realizado de La gaviota de Chéjov, rebautizada como Los hijos se han dormido. Una obra con un reparto coral de primera división en la que Pablo ha defendido un papel importantísimo, sostén en realidad de toda la obra, el de un joven artista castrado por la personalidad egomaniaca de su madre. Ha sido emocionante verle tan maduro en escena, conmovido y conmoviendo, transformado, arrojándose a fondo y sin red en una pendiente vertiginosa. (La foto de arriba es de Cuéntame, no de la obra, jaja, es que me gusta mucho esa imagen).
Los hijos se han dormido / Promoción
...Y Diego Martín en familia
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| Foto de Jean Pierre Ledos |
Y en la misma producción teatral hemos tenido el placer de contemplar a Diego Martín, dando muestra una vez más de su versatilidad, ya que tan pronto interpreta a un policía machirulo como a un bonachón
calzonazos -como es el caso aquí-, y con la misma naturalidad se mueve en el
thriller como en comedia como en peli de zombies o en retratos generacionales -
Un buen día lo tiene cualquiera, deliciosa película de Santiago Lorenzo de 2007-. Y en breve ya lo tenemos de prota en la nueva apuesta de Telecinco, la serie
Familia, de la que tenemos todos los motivos para desconfiar: pero bueno, sale nuestro Diego.
Raúl Prieto, un fiera del teatro
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| Raúl Prieto apuntando a Ismael Martínez |
Bueno, y qué podemos decir de este fiera... premio Max de teatro por su papelazo en
La función por hacer, una versión de los
Siete personajes en busca de autor de Pirandello que fue el éxito sorpresa hace un par de temporadas en el vestíbulo del teatro Lara... Luego repetiría con Miguel del Arco en la adaptación de una obra de Gorki,
Veraneantes, que se representó en La Abadía -extraordinaria-.. y seguro que ha habido otras obras a las que yo no he llegado, aunque hace poco tuve la oportunidad de pillarle de nuevo en esa estupenda obra que se ha representado en el teatro Valle Inclán,
Naturaleza muerta en una cuneta, de Fausto Paravidino y dirigida por el actor -y también
policía, como Diego Martín- Adolfo Fernández. Un montaje realista que ponía los pelos de punta, en una historia parecida a la de la Laura Palmer lynchiana. Raúl Prieto ya
es teatro, se ve que es el aire que respira, sin más...
David Castillo toma la alternativa Korador
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| En Naturaleza muerta en una cuneta |

Pero aún queda más, algo que se veía venir desde el estreno de
El diario de Carlota (2010): David Castillo toma la alternativa y es ya todo un chico Korador. Y es que este chaval de Fuenla, con sus 20 cumplidos, irradia salero y gracejo que contagia a su alrededor, y ya es mucho más que el entrañable Jonathan de
Aída. De hecho, precisamente la
Naturaleza muerta en una cuneta es también su segundo estreno en el teatro Valle Inclán, donde interpreta -al igual que el resto del elenco- distintos y dispares personajes, desde un poligonero desfasado hasta un madero con ansias de ascenso. Está increíble, de verdad.. le pronostico un futuro brillante en teatro, cine y por supuesto televisión. Y desde aquí ya no le quitamos ojo, ¡ni hablar!
Os seguiremos informando... ¡viva los chicos Korador!