FOLLIES, TE ENCANTARÁ EL MAÑANA...
Un viejo empresario decide darse un último homenaje antes de que su antiguo teatro se convierta en un gran aparcamiento: así, invita a sus estrellas a que interpreten por última vez en directo y en ese escenario sentimental sus canciones emblemáticas. Todos van a intentar sacar lustro a estos últimos momentos, a lo que queda de vida...
Esa es la excusa argumental de
Follies, musical de Stephen Sondheim y James Goldman, que se estrenó en 1971 en Broadway -donde actualmente sigue representándose- y que, por primera vez se presenta en España, concretamente en el Teatro Español de Madrid. La función está obteniendo un gran éxito de crítica y de público; el resultado es de verdad brillante.. y es además la despedida de Mario Gas -director de la producción- al frente de este teatro público, donde ha desempeñado una labor magnífica.
ENTRE COCOON Y CARLOS SAURA
Las primeras escenas son muy divertidas, porque nos parece estar asistiendo a una especie de
Cocoon del musical, por la veteranía del reparto que se va dando cita en el viejo teatro.. aunque también desde el principio se impone el tono nostálgico y sentimental, ya que la obra es una reflexión sobre el paso del tiempo, las posibilidades que se desecharon, lo que podría haber sido de la vida si no... para representar todo eso aparecen de cuando en cuando las figuras de los actores y actrices
de jóvenes, interpretados por supuesto por otros artistas... incluso llega a haber diálogos entre los personajes y su yo de antaño, en un efecto que a mí me recordó mucho a las películas de Carlos Saura, que tanto gustaba de estos juegos de desdoble en el tiempo.
Orquesta, bailarines, coristas, y un impresionante plantel con Vicky Peña, Carlos Hipólito, ambos grandísimos actores de teatro sin experiencia en musicales -cuando le oigo a él no puedo evitar acordarme de la voz de Carlitos adulto en el
Cuéntame-, Muntsa Rius y Pep Molina a la cabeza -¡buenísimos!-, y las colaboraciones estelares de Asunción Balaguer -viuda de Francisco Rabal, madre de Teresa; gran actriz, está emocionante- y Massiel. (En el reparto también Mónica López y Teresa Valligrosa, que recordaba de la deliciosa
Groucho me enseñó su camiseta, el homenaje que también montara Mario Gas en recuerdo a Manolo Vázquez Montalbán).Y unas pedazo de canciones que me gustaría poder volver a oír y que me dio la impresión de estar bastante bien traducidas; entre ellas, la
Losing my mind que años después rescataran los Pet Shop Boys para Liza Minnelli.
FOLLIES, PRESENTACIÓN
En definitiva, un lujo de musical, perfectamente engarzado, íntimo y deslumbrante a un tiempo, nada edulcorado, que os recomiendo vivamente.
MASSIEL, MUCHO MÁS MASSIEL
Y ahí teníamos que llegar, claro. Porque Massiel es parte viva de la historia reciente de España y los fans andábamos muy excitados con este reencuentro profesional -yo llegué al teatro hecho un manojo de nervios-, doce años después de su off-Broadway
Falsettos en el Teatro Lara, donde interpretó a una doctora lesbiana en lucha contra el sida.
De alguna manera el personaje al que da vida puede verse como una autoparodia en varios sentidos: el de la cantante superviviente, que ha pasado por muchos altos y bajos; el de la mujer de rompe y rasga o incluso el de la bebedora empedernida, perfil que tanto le sacan a colación y que yo creo que tiene más de leyenda urbana que de realidad.
Lo mejor que puedo decir de ella es que está amassielada, muy leona. Como el disco aquel tan exitoso de Juan Pardo,
Juan mucho más Juan, cabría hablar aquí de
Massiel mucho más Massiel, lo que no dudo hará las delicias de los todavía numerosos seguidores de la de Leganitos. Aparte de cantar a coro varios temas del musical, en un momento dado se arranca con la versión cañí del
I´m still here,
Aún sigo aquí -que por cierto interpretó Nacha Guevara en su última gira española-. Una canción que le viene en este momento como anillo al dedo, y que Massiel, consciente, moldea a su estilo. El público recibe bien el mensaje, por lo que podemos decir, como afirmaba ella en el
Shangay, que nos hallamos ante un nuevo hito en su carrera.
Tras el dueto hace cinco años con Juan Rivas en
Un mundo maravilloso y la inesperada y tumultuosa actuación el año pasado en la sala
Razzmatazz de Barcelona -eso sí, en riguroso
playback-, cabría esperar que quedara alguien con ilusión y sentido común en el mundo del espectáculo que le propusiera reaparecer en un teatro -o en un garito, qué más da- con su propio repertorio, que lo tiene para cambiarlo cada día de arriba abajo si quisiera. Porque ella sigue en forma.
MÁS FUERTE / MASSIEL EN RAZZMATAZZ BARCELONA, MAYO 2011
Subido por Cexardivo
(Juro que el fan absolutamente enloquecido no era yo, ya quisiera haber ido)
¡VIVA MASSIEL!
Más Follies y más Massiel en:
(Las fotos son de Ros Ribas) (En la noche en que asistimos a la función había una espectadora de excepción: Lina Morgan, del brazo con un compañero del teatro, con chófer y cochazo en la puerta).