Mi propósito es no decir nunca más que vuelvo, ni que me voy, ni que inicio una serie nueva o que cambio de diseño o que pronto haré una entrada sobre tal o cual artista, porque es suficiente que lo diga para que nunca se lleve a cabo. Ciertamente, 2011 no está siendo un año muy Korador.
Por eso no voy a escribir que inicio un coleccionable sobre el
giro italiano que hemos realizado este verano, sólo diré que tenía en la cabeza estar hasta treinta días
posteando sobre ello, jaja, qué tontería, cuando luego seguro que no voy a aguantar ni tres, si es que llego al segundo.
Pero sí, han querido los hados que en Julio emprendiera un tour intensivo con mi madre y mi hermana del norte a sur de la bota -dedicado a la primera, que nunca había viajado allí, y sobre todo por eso ha sido maravilloso- y que unos días más tarde hiciera la maleta con mi novio y unos amigos y nos plantáramos en Nápoles primero y en la costa amalfitana y distintos lugares de Sicilia después, para aprobar lo que era una asignatura pendiente, conocer y disfrutar del Sur de Italia durante tres semanas.
Ha sido una de las vacaciones más intensas y gratificantes de que tengo recuerdo y es que, como dice mi chico, Italia nunca defrauda. He vuelto emborrachado de belleza y sensaciones, tanto que es inevitable referirse al mal del que diera cuenta Stendhal refiriéndose a Florencia, pero en este caso extendido a todo el país que este año celebra el 150 aniversario de su unificación.
AZZURRO / ADRIANO CELENTANO
Cerco l'estate tutto l'anno
e all'improvviso eccola qua.
Lei è partita per le spiagge
e sono solo quassù in città,
sento fischiare sopra i tetti
un aeroplano che se ne va.
Azzurro,
il pomeriggio è troppo azzurro
e lungo per me.
Mi accorgo
di non avere più risorse,
senza di te,
e allora
io quasi quasi prendo il treno
e vengo, vengo da te,
ma il treno dei desideri
nei miei pensieri all'incontrario va...
Menos mal que como suave transición Mare Nostrum, antes de aterrizar en la tosca realidad, también mi novio tuvo la feliz ocurrencia de que recaláramos en Sitges, que aunque os parezca increíble no conocía a estas alturas: ¡y no me ha defraudado en absoluto!
(En la foto de apertura, Ingrid Bergman y George Sanders en la película de Roberto Rossellini Viaggio in Italia -1954-, que en España se estrenó como Te querré siempre).